En el marco del acto de entrega de 300 créditos hipotecarios no bancarios para familias de Neuquén que se llevó a cabo el miércoles 28 de octubre, el gobernador Rolando Figueroa anunció una nueva línea para que personas que estén pagando un terreno municipal con mensura puedan, con un desembolso, cancelar el total del lote. Se trata de un requisito fundamental para acceder al programa que lanzó el Ejecutivo provincial.
Los créditos hipotecarios no bancarios ofrecen hasta $150.000.000 para que trabajadores con ingresos probados (monotributistas o con recibo de sueldo) puedan construir su propia vivienda. Se trata de préstamos a tasa baja (2% anual) y a pagar en 20 años.
La secretaria de Vivienda y Hábitat de la provincia, Ana Servidio expresó en La Primera Mañana por AM550 que “si una persona es adjudicataria y está pagando un terreno que sea municipal en cualquier lugar de la provincia y que tenga mensura, podrá presentarse para que, con un primer desembolso, cancele el valor de lo que le quede del lote y así poder construir”.
Además manifestó: “Los créditos son hasta $150.000.000, pero también va en la capacidad de pago de cada persona lo cual tiene que ver con sus ingresos”, y dijo que “cada familia debe contar con terreno o una vivienda” (ya que también existen créditos para refacciones).
“Podemos financiar hasta 90 metros cuadrados, lo que no quita que las familias tengan proyectos más grandes y presenten por 90 y se hagan cargo de la diferencia en caso de querer hacer viviendas más grandes”, dijo la funcionaria provincial.
Además, afirmó que la cuota para pagar los créditos no llega a los $900.000 y que se dará un año de gracia mientras se construyen las viviendas para no superponer con pago de alquileres.
“Estamos lanzando un adicional con un solo trámite, el mismo que hicieron ustedes, para que los vecinos que tienen un terreno hipotecado o que todavía lo están pagando y no pueden acceder al préstamo reciban los fondos para cancelarlo”, comentó al respecto de las cancelaciones para lotes el gobernador Rolando Figueroa.
Entrevista a Ana Servidio