El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa se sometió al control toxicológico para funcionarios públicos de la provincia establecido por la Ley 3531 aprobada en la Legislatura, cuyo resultado fue negativo para cualquier tipo de sustancia ilícita.
“Todos los funcionarios públicos debemos someternos a este control. Para nosotros, cumplir con esta ley es muy importante”, expresó Figueroa en su cuenta de X.
Además afirmó: “Quienes tenemos la responsabilidad de tomar decisiones tan importantes con nuestra firma debemos actuar con plena conciencia y responsabilidad”.
Y sentenció: “Esta iniciativa está en línea con la política pública que llevamos adelante desde el Gobierno de Neuquén en la lucha contra el narcotráfico”.
La reglamentación de la Ley 3531 establece que los exámenes toxicológicos se realizarán de manera sorpresiva, mediante un sorteo trimestral administrado por el Instituto Provincial de Juegos de Azar (IJAN), garantizando imparcialidad y transparencia en la selección de los funcionarios. Cada sorteo abarcará un 12,5% del universo de personas alcanzadas por la ley.
Los análisis se llevarán a cabo sobre muestras de orina y estarán orientados a detectar sustancias psicoactivas prohibidas, incluyendo opioides, cannabinoides, cocaína, anfetaminas, benzodiacepinas y barbitúricos, entre otras. Los funcionarios deberán informar previamente sobre medicamentos o suplementos que puedan alterar los resultados, y, en caso de resultar positivo, tendrán derecho a una contraprueba en laboratorio distinto, así como a la asistencia de un perito bioquímico de su elección. Todo el procedimiento se desarrollará bajo estrictos principios de confidencialidad, protección de datos personales y debido proceso.