El incendio que destruyó gran parte del comedor Tía Isabel de Centenario dejó a Isabel Morales frente a una escena que todavía intenta asimilar. Después de décadas de trabajo para alimentar y acompañar a familias de la comunidad, asegura que prácticamente todo lo que había conseguido quedó reducido a cenizas.
La responsable del comedor contó que 180 viandas se entregaban diariamente y que también tenían alimentos destinados a adultos mayores, chicos con discapacidad y personas no videntes. Además, habían reunido ropa y mercadería para asistir a familias de Vista Alegre, el lago, Planicie Banderita y zonas rurales.
Ahora, todo eso desapareció. Pero entre las pérdidas hubo un lugar que quedó en pie y que para Isabel tiene un significado especial.
“Creo que fue intencional”
Isabel relató que el fuego comenzó en un sector donde, según explicó, no había cables ni una manguera de gas. Allí solamente había madera correspondiente a una construcción que estaban terminando.
Por ese motivo, la mujer sostuvo que sospecha que el incendio pudo haber sido provocado.
“Creo que fue intencional. No hemos tenido problemas con nadie. No sé por qué alguien haría algo así. La gente es muy envidiosa”, aseguró Isabel.
La responsable del comedor recordó además un episodio anterior que, según contó, también había ocurrido mientras trabajaban en el lugar.
“Una vez nos pasó, como a las 3, estábamos cocinando adentro, cuando de golpe vino el humo, nos prendieron con un cigarrillo desde la vereda”, relató.
La hipótesis de Isabel deberá ser determinada por la investigación. La Policía trabajaba en el lugar con las pericias correspondientes para establecer cómo se inició el fuego.
Salieron con lo puesto
La madrugada también quedó marcada por el momento en que la familia tuvo que abandonar rápidamente la vivienda.
Isabel contó que había llevado a su nieta a acostarse cuando un vecino les avisó que el lugar se estaba incendiando. En medio del humo, su hija fue a buscar a su marido, que se había acostado porque estaba cansado.
El hombre tuvo que salir en ropa interior y recién después pudieron tomar algunas prendas antes de abandonar la vivienda.
“Nos quedamos con lo puesto”, lamentó Isabel.
Todos lograron salir sin heridas. Para ella, esa fue una de las pocas certezas dentro de una madrugada en la que el fuego avanzó sobre prácticamente toda la construcción.
El jefe de Bomberos Voluntarios de Centenario, Patricio Álvarez, había explicado que cuando llegaron encontraron el incendio completamente declarado y que una de las prioridades fue impedir que las llamas alcanzaran las viviendas linderas.
“Es mucha gente la que concurre, además entregan viandas, a la tarde también se entregan alimentos”, había señalado Álvarez.
El fuego no pudo con la cocina
Entre las cenizas quedó algo que Isabel considera inexplicable.
La zona donde estaban la cocina y las ollas no se quemó. Tampoco se rompieron los vidrios de ese sector, que además cuenta con una imagen de la Virgen.
“Se salvó una parte, creo que fue un milagro. Donde está la Virgen. Esa parte no se quemó, no se rompieron los vidrios. Donde está la cocina y las ollas. Es lo único que le pedí a Dios nomás”, contó.
El dato también había sido destacado por Bomberos luego del operativo. Álvarez explicó que pudieron evitar que el fuego avanzara sobre la cocina comedor, donde había una cocina industrial y parte de los freezers, aunque la afectación general alcanzó aproximadamente al 90% del edificio.
El resto fue destruido. Se perdieron alimentos, ropa, electrodomésticos y mercadería que Isabel calculó que alcanzaba para cuatro meses de asistencia.
“Se quemó todo todo”
Las pérdidas no son solamente materiales. El incendio golpeó directamente la tarea que durante años sostuvo Isabel para distintas familias de Centenario y otros sectores.
“Se quemó todo todo, no quedó nada”, lamentó.
Entre lo perdido estaban los freezers con carne y los refuerzos que tenían preparados para personas que necesitaban asistencia alimentaria.
“Son 40 años que siempre le serví a la comunidad”, recordó Isabel.
Ahora deberá reconstruir el espacio desde cero. Antes, explicó, deberán retirar los elementos afectados y trabajar sobre la estructura porque existe riesgo de desprendimientos.
Bomberos permaneció durante horas en el lugar realizando tareas de control, enfriamiento y escombramiento. Álvarez había resumido la dimensión del incendio con una frase que refleja lo que encontraron al llegar:
“Nos da pena porque sabemos del trabajo que hacen por la comunidad. Siempre que pueden colaborar lo hacen así que ahora es tiempo de ayudarlos a ellos”, afirmó el jefe de Bomberos.