Eso que debía ser una jornada de alegría y celebración; con recuerdos gratos y anécdotas divertidas, terminó convirtiéndose en una experiencia marcada por la incertidumbre, la angustia y los gastos inesperados para Florencia y Germán, una pareja de la ciudad de Neuquén que el pasado sábado 26 de septiembre vio cómo sus planes se alteraron a pocas horas de casarse.
El salón, con faja de clausura preventiva
Según relató Florencia, a las 7 de la mañana recibió un mensaje de uno de los propietarios del salón "Eventos del Río", ubicado sobre Avenida Olascoaga al 1680. En la imagen enviada se observaba la faja de clausura preventiva colocada por la Municipalidad de Neuquén sobre el acceso al establecimiento.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría. La ceremonia civil estaba programada para comenzar a las 12:30 y toda la organización giraba en torno a ese lugar. Además, la jueza que debía formalizar el matrimonio ya tenía declarada esa dirección para realizar el acto.
Sin margen para conseguir otro espacio en pocas horas y con invitados que habían viajado desde distintos puntos de la región, la pareja tuvo que tomar decisiones urgentes para evitar la suspensión total del evento.
Una ceremonia improvisada frente al mismísimo salón clausurado
Con todos los servicios contratados y los invitados llegando al lugar, la decoradora del evento acondicionó un sector cercano a la puerta del salón para que la ceremonia pudiera realizarse.
Al aire libre, sobre la avenida Olascoaga, Florencia y Germán intercambiaron sus alianzas y concretaron el esperado "Sí" fuera del salón que había quedado inhabilitado. Con un equipo de sonido propio y el acompañamiento de familiares y amigos, lograron sostener el momento más importante de la jornada pese a las circunstancias.
Las imágenes y el relato de la situación generaron repercusión entre quienes siguieron la historia, que destacó la capacidad de la pareja para sobreponerse a un escenario completamente inesperado.
Invitados, catering y una mudanza de emergencia a Allen
Superado el acto jurídico, comenzó una nueva etapa de la odisea para los recién casados. La pareja tuvo que reorganizar en cuestión de horas el traslado de invitados, catering, bebidas y torta para continuar con la celebración.
Finalmente consiguieron alquilar un espacio alternativo en Allen, Río Negro, donde pudieron realizar la fiesta. Sin embargo, la solución llegó acompañada de costos adicionales y contrataciones de último momento.
Según explicó Florencia, los gastos logísticos se multiplicaron y terminaron duplicando el presupuesto originalmente previsto para el casamiento.
Reclamos y posible demanda judicial
La situación no terminó con la fiesta. La pareja sostiene que los propietarios del salón no ofrecieron alternativas para resolver el problema ni devolvieron el dinero abonado por el alquiler del espacio.
Además, denunciaron haber recibido explicaciones contradictorias sobre los motivos que derivaron en la clausura preventiva del establecimiento.
Ante la falta de respuestas, Florencia y Germán anticiparon que iniciarán acciones legales para reclamar el resarcimiento por los daños económicos sufridos.
Mientras tanto, la historia sumó repercusión en redes sociales, donde otros usuarios compartieron experiencias y reclamos vinculados al funcionamiento del salón.
Lo que comenzó como una pesadilla terminó con una imagen que difícilmente olvidarán: el momento en que, rodeados de familiares y amigos, decidieron seguir adelante y celebrar su unión sobre una vereda, transformando un imprevisto en una muestra de resiliencia y acompañamiento colectivo.
La versión de Eventos del Río
Tras la difusión del caso, desde el salón Eventos del Río emitieron un descargo público en el que rechazaron algunas de las versiones que circularon sobre lo ocurrido el día del casamiento de Florencia y Germán.
Desde su cuenta de Instagram, desde el salón afirmaron que es "completamente falso que el evento no se realizó" y sostuvieron que, ante un imprevisto de fuerza mayor en sus instalaciones principales, trabajaron para garantizar que la celebración pudiera desarrollarse.
Según señalaron desde la empresa, la fiesta fue trasladada a otro espacio adecuado para la ocasión y se mantuvo la prestación de todos los servicios contratados. Indicaron además que el equipo de trabajo compuesto por DJ, personal de barra, barman y mozos continuó operando en la nueva locación, al igual que el suministro de bebidas, insumos y la logística prevista para el evento.
Desde Eventos del Río también aclararon que "el casamiento civil se realizó en su deck y no sobre la vereda". Asimismo, aseguraron contar con registros fotográficos y comprobantes que acreditan la prestación del servicio y remarcaron que permanecen a disposición para dialogar con las partes involucradas "en un marco de respeto". No obstante, la pareja mantiene su reclamo por los perjuicios económicos sufridos y analiza avanzar con acciones legales.