En el marco del encuentro que la Comisión de Producción, Industria y Comercio llevó adelante el martes 27 de octubre, la Legislatura de Neuquén dio despacho a la Ley de Protección de Tierras Productivas, un proyecto impulsado por el gobernador Rolando Figueroa que tiene por objetivo cuidar y promover el uso de las tierras irrigadas que sean aptas para la producción.
El proyecto fue presentado por el mandatario neuquino hace poco más de dos meses. Entre otras cosas, la iniciativa busca preservar, conservar, recuperar y promover el uso sustentable del suelo irrigado con aptitud productiva, frente a la pérdida de superficie agrícola y a las nuevas presiones urbanas, industriales y de servicios.
Tras la reunión de ayer, el diputado aliado al Gobierno, Francisco Lepore (Avanzar Neuquén) expresó: “Así como desde el Gobierno provincial se actualizó el canon por el uso del agua de la industria y se establecieron beneficios para quienes presenten proyectos de irrigación, también estamos avanzando para proteger las tierras productivas y garantizar que sigan destinadas a producir”.
“Si queremos producir más, necesitamos sumar tierras bajo riego, pero también cuidar las que ya tenemos”, añadió el legislador neuquino.
Al contar con despacho favorable, el proyecto estaría en condiciones de ser tratado en el recinto en la sesión pactada para el próximo miércoles 4 de noviembre del 2026.
Los detalles de la Ley de Protección de Tierras Productivas
Entre sus principales herramientas, el proyecto establece un piso legal provincial de protección para el suelo irrigado y una cláusula de no regresión, que impide que normas de igual o menor jerarquía flexibilicen los estándares fijados por la provincia. A su vez, los municipios y las comisiones de fomento podrán establecer medidas que incrementen ese nivel de protección.
La propuesta contempla además una zonificación en dos categorías. La Zona de Protección Prioritaria (ZP1) establece producción agropecuaria estricta, mientras que la Zona de Uso Condicionado (ZP2) permite determinados usos sujetos a evaluación, eficiencia hídrica y criterios de sustentabilidad. En ambos casos se fijan reglas específicas para la subdivisión de las unidades productivas y para la protección de la infraestructura hídrica.
La infraestructura del sistema de riego tendrá carácter intangible, incluyendo canales, acequias, compuertas, sifones y drenes. El proyecto prohíbe toda acción que altere, obstruya o comprometa su funcionalidad, independientemente de que se trate de obras públicas o privadas, y contempla como excepción aquellas obras públicas debidamente autorizadas que incorporen medidas compensatorias equivalentes.
En materia de desarrollo urbano e industrial, la iniciativa establece prioridad para el uso agropecuario y propone frenar la instalación de loteos y urbanizaciones en zonas productivas. También restringe el cambio de destino del suelo hacia usos residenciales, industriales, turísticos o de servicios, con excepción de viviendas familiares y de situaciones de interés público debidamente fundamentadas y respaldadas por dictámenes técnicos y ambientales.
La Secretaría de Producción e Industria de Neuquén será la autoridad de aplicación y tendrá a su cargo el poder de policía, la exigencia de planes de manejo, la aplicación de sanciones y la coordinación de acciones. En articulación con Catastro y Recursos Hídricos, deberá confeccionar la cartografía oficial y vinculante de las áreas bajo riego. El proyecto también prevé un Consejo Provincial de carácter consultivo y asesor para proponer lineamientos, recomendar inversiones y promover la articulación institucional.
La iniciativa incorpora además herramientas de fiscalización e incentivos. Se prevén inspecciones mediante monitoreo remoto y controles presenciales, sanciones frente a acciones que afecten canales y drenes, alteren el suelo o el escurrimiento del agua, o impliquen loteos, fraccionamientos u obras sin autorización. Al mismo tiempo, se promueve el reconocimiento de buenas prácticas de conservación de suelos y eficiencia hídrica, con acceso prioritario a líneas de crédito específicas.
El proyecto contempla un régimen de sanciones graduado de acuerdo con la gravedad de la infracción, la superficie afectada, su carácter reversible o irreversible, el beneficio económico obtenido y la intencionalidad. También establece agravantes para los casos de reincidencia y prioriza la recomposición del daño por sobre la multa económica.
Otro de los instrumentos previstos es la creación del Fondo Provincial de Protección y Conservación de Suelos Irrigados, destinado a financiar la rehabilitación de drenajes críticos, la modernización de sistemas de medición y telemetría, la tecnificación del riego y acciones de protección frente a la salinización y los anegamientos. El fondo se integrará con recursos provenientes de multas, presupuesto provincial y eventuales aportes nacionales e internacionales.