Una nueva escultura de la Virgen de Luján quedó instalada en la barda de Centenario y se convirtió en una de las principales novedades de la 46ª Peregrinación a la Virgen de Luján. La obra fue realizada por el reconocido escultor Aldo Beroisa y emplazada en el sector del ex peaje, a pocos metros de la imagen que ya estaba ubicada allí.
La llegada de la nueva Virgen había despertado curiosidad entre los vecinos durante los últimos días, ya que el proyecto se mantuvo prácticamente en reserva. No hubo anuncios oficiales previos sobre la instalación y la escultura comenzó a ser visible para quienes transitaban por ese sector de la Ruta 7.
Este domingo, con el desarrollo de la peregrinación, la obra pasó a ocupar un lugar destacado entre los puntos de interés para los fieles. Los peregrinos arribaron a Centenario después de recorrer aproximadamente 15 kilómetros desde Neuquén capital, en una jornada marcada por la tradición religiosa.
La caminata tuvo como destino el santuario ubicado frente a la plaza San Martín, donde se desarrollaron las actividades centrales de la celebración bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”.
La nueva imagen fue concebida para permanecer durante todo el año en ese sector de la barda. La intención es que el lugar pueda funcionar como un espacio de encuentro para vecinos, peregrinos y visitantes que quieran acercarse a expresar su fe.
Incluso antes de la llegada de los peregrinos, la escultura ya podía observarse durante la noche. La iluminación de la imagen permitió que fuera visible para quienes circulaban por la Ruta 7 y terminó de instalarla como una nueva referencia en ese sector de Centenario.
La obra pertenece a Aldo Beroisa, escultor reconocido por sus monumentos instalados en distintos puntos de la provincia de Neuquén. Entre sus trabajos se encuentran el Cristo ubicado en Cutral Co y la escultura dedicada a Lionel Messi, también emplazada en esa ciudad.
La realización de la Virgen se concretó en tiempo récord y su instalación se mantuvo fuera de la agenda pública hasta los últimos días. Por eso, su aparición generó especial interés entre los vecinos que ya conocían la imagen anterior ubicada en la barda.
Así, la nueva escultura terminó incorporándose a una jornada que reunió a miles de peregrinos alrededor de una tradición que cada año conecta a Neuquén capital con Centenario. Desde ahora, la Virgen permanecerá en la barda como parte del paisaje y como un nuevo punto de referencia para quienes se acerquen al lugar.