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El río Chimehuín bajó tras la fuerte crecida, pero Junín de los Andes mantiene la emergencia y el monitoreo permanente

Daniel Madueño, secretario de Obras Públicas municipal, aseguró que lograron controlar la situación, aunque continúa la emergencia y el monitoreo. Además, el funcionario dijo que las lluvias y el deshielo de primavera podrían provocar nuevas variaciones en el nivel del río. 
 

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Viernes, 02 de octubre de 2026 a las 12:11
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El río Chimehuín registró una fuerte crecida y obligó a reforzar defensas en Junín.

La situación en Junín de los Andes comenzó a mostrar una evolución favorable luego de varios días de preocupación por la crecida del río Chimehuín. Las lluvias y el incremento del caudal provocaron el avance del agua sobre distintos sectores de la localidad y obligaron al municipio a reforzar defensas y realizar trabajos de emergencia para evitar que el río ingresara a los barrios.

Daniel Madueño, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Junín de los Andes, explicó este jueves 1 de octubre en diálogo con Entretiempo, por AM550, que actualmente el panorama es más favorable, aunque todavía se mantiene la emergencia y el seguimiento permanente del nivel del río.

“En este momento es bastante positiva. Hemos logrado controlar el río generando nuevas defensas”, señaló Madueño. El funcionario recordó que durante los últimos días la situación fue cambiante y que el nivel del agua registró importantes variaciones, especialmente durante la noche.

Daniel Madueño explicó que actualmente lograron controlar el río, aunque continúa la emergencia municipal.

“Tuvimos un par de días bastante caóticos donde el nivel del río subía y bajaba constantemente. Nos subía más de noche, por lo cual tuvimos que tener monitoreado el río durante las noches”, explicó.

Madueño describió la crecida como un fenómeno de características poco habituales para la localidad y señaló que hacía varios años que no se Andes cuenta con defensas construidas a lo largo de los años que permitieron contener y registraba un episodio de esa magnitud. “Una gran crecida. Hacía ya unos cuantos años que no se veía. Creo que una de estas características se pudo ver allá por el año 95, 94”, indicó.

En ese contexto, destacó que Junín de los Andes cuenta con defensas construidas a lo largo de los años que permitieron contener y encauzar el avance del agua. “Por suerte Junín de los Andes ha ido sumando defensas sobre el río Chimehuín, entonces se lo puede ir encausando y controlando de mejor manera”, sostuvo.

Sin embargo, explicó que los sectores bajos continúan siendo los más expuestos ante las crecidas. “La parte baja siempre es la que sufre las arremetidas del río y en este caso tuvimos que salir de emergencia a poder contenerlo porque si no se metían los barrios”, afirmó.

El municipio suspendió el tránsito vehicular en Costanera por filtraciones y presencia de agua.

Los trabajos se desarrollaron en distintos puntos de la localidad, ya que el río atraviesa Junín de los Andes de norte a sur. “Reforzamos defensas. Nosotros tenemos Junín de los Andes, que está atravesado por el río Chimehuín en su totalidad de norte a sur. Tuvimos que hacer trabajos desde el norte hasta el sur en varios sectores”, detalló.

Tres familias estuvieron cerca de ser evacuadas

La crecida también generó situaciones de riesgo para vecinos de sectores afectados. Madueño confirmó que tres familias estuvieron a punto de ser evacuadas, aunque finalmente rechazaron la medida. “Hubo tres familias que estuvieron a punto de ser evacuadas, pero después se negaron al momento de accionar. Nosotros no podemos obligar a nadie a evacuar”, explicó.

El funcionario señaló que desde el municipio se les informó sobre los riesgos, pero que la decisión final corresponde a cada familia. “Uno trata de exponerle todos los peligros a los que se exponen, pero bueno, es una decisión personal y también hay que respetarlo”, manifestó.

Además de la crecida del Chimehuín, las lluvias generaron otro problema para la localidad: el descenso de agua desde las zonas de montaña a través de las vertientes. “También tenemos, producto de la lluvia, la bajada de vertientes que vienen desde la montaña y que atraviesan el pueblo”, explicó Madueño.

Ante esa situación, el municipio tuvo que generar nuevas canalizaciones para desviar el agua hacia los desagües correspondientes, utilizando en algunos sectores calles pavimentadas como parte del recorrido.

Restricciones en la Costanera

La evolución del río también obligó a tomar medidas preventivas en la zona de la Costanera. En uno de los sectores se suspendió temporalmente el tránsito vehicular debido a las condiciones del terreno y a la presencia de filtraciones. “En los lugares donde el río ya creció de tal manera que está sobre la orilla, tenemos que sí o sí generar defensas”, explicó el secretario de Obras Públicas.

En otros puntos, agregó, se adoptaron medidas precautorias. “Tuvimos que tomar medidas precautorias en la peatonal que tenemos sobre Costanera, que tiene tanto peatonal como cruce de vehículos”, señaló.

El municipio reforzó las barricadas y defensas para contener el avance del río Chimehuín.

El paso vehicular fue suspendido debido a que algunas viviendas se encuentran a menor nivel y se registraban filtraciones de agua por la napa. El tránsito peatonal, en cambio, se mantuvo habilitado.

El monitoreo continuará durante los próximos meses

Aunque la situación actual es más estable, desde el municipio advierten que el escenario requiere atención permanente debido a las condiciones climáticas previstas para las próximas semanas.

Madueño indicó que, si bien durante la jornada no se registraron lluvias, la emergencia continúa y se espera que el panorama pueda mantenerse estable durante los próximos días. “Seguimos en emergencia, pero bueno, el día de hoy por suerte no hubo lluvias y en lo que está proyectado en tres días más esperamos no tenerla”, sostuvo.

El funcionario también planteó que el monitoreo de los niveles del río deberá incorporarse de manera permanente a la planificación anual de trabajos municipales. “De ahora en adelante hay que comenzar a tenerlo dentro de nuestra agenda de trabajos anuales”, afirmó.

Según explicó, después de un período prolongado de sequía, la localidad podría atravesar ahora períodos de lluvias que se extenderían hasta noviembre, aunque de manera fluctuante. “Necesariamente tendremos que mantener las alertas y estar al cuidado de cómo se puede mover el nivel del agua del río”, señaló.

La influencia de las lluvias y el deshielo

Uno de los factores que complejiza el comportamiento del Chimehuín es la ubicación de su naciente. Madueño explicó que el río nace en el Lago Huechulafquen ubicado a unos 25 kilómetros de Junín de los Andes, donde las precipitaciones pueden ser mayores que en la localidad. “Eso hace que el río también crezca desde allá y llegue acá, Junín de los Andes, con mayor fuerza y con mayor caudal”, explicó.

A las lluvias se suma el proceso de deshielo propio de la llegada de la primavera. El funcionario mencionó además un reciente “deslave” de nieve provocado por las precipitaciones, que transformó parte de esa nieve acumulada en agua.

“Ahora, con la llegada de la primavera, también tenemos la nieve que se derrite y comienza a aumentar los niveles de agua que bajan por la montaña y completan los lagos, los ríos y aumentan también el nivel”, explicó.

Por ese motivo, aunque el nivel del Chimehuín se encuentra actualmente más controlado, el municipio mantiene las defensas reforzadas y el monitoreo del río como una de las principales tareas para las próximas semanas.

ENTREVISTA COMPLETA:

 

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