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Terminó el alerta rojo por lluvias en Neuquén: la cordillera quedó en amarillo y ahora la atención se concentra en Aluminé

Este viernes 25 de septiembre finalizó el alerta rojo meteorológico en Neuquén y la cordillera quedó bajo alerta amarilla, mientras el resto de la provincia pasó a verde. Aluminé fue la localidad más afectada por las crecidas y concentrará ahora las principales tareas de remediación y monitoreo.

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Viernes, 25 de septiembre de 2026 a las 08:34
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Aluminé fue la localidad más afectada por las intensas lluvias y la crecida de los cursos de agua.

Este viernes 25 de septiembre finalizó el alerta rojo meteorológico que había sido establecido en distintos sectores de la provincia de Neuquén ante el riesgo generado por las intensas y persistentes precipitaciones. De acuerdo con la actualización del Servicio Meteorológico Nacional, el territorio provincial pasó a una situación de mayor normalidad, con alerta amarilla para la zona cordillerana y alerta verde para el resto de la provincia.

El alerta rojo había sido activado debido al riesgo de que el fenómeno meteorológico provocara daños inminentes sobre la población. Frente a ese escenario, las autoridades provinciales implementaron medidas destinadas a reducir la exposición de las personas, entre ellas la suspensión de clases y actividades, el cierre de centros de esquí y eventos, y la interrupción preventiva de algunas rutas ante el riesgo de deslizamientos, desmoronamientos y caída de piedras.

Aluminé mantuvo caminos complicados por las lluvias, crecidas y riesgos de desmoronamientos en distintos sectores.

La situación estuvo condicionada además por la saturación del suelo, producto de las lluvias acumuladas y de las últimas nevadas. Con el avance del temporal, las mayores complicaciones se concentraron en la zona cordillerana y tuvieron como principales puntos afectados a Villa La Angostura, Villa Pehuenia, Moquehue y, especialmente, Aluminé.

Aluminé, el punto más comprometido 

Aluminé fue el sector que registró las consecuencias más complejas del temporal, según informaron desde la Secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgo de la provincia de Neuquén. La crecida del río fue significativa, se produjeron desbordes de las redes cloacales y fue necesario derivar pacientes. Una de las principales situaciones de emergencia se produjo en el hospital local, donde debió evacuarse el sector de internación ante el avance del agua.

Durante la jornada del jueves se trabajó en un operativo para garantizar una alternativa de alojamiento para pacientes que eventualmente necesitaran ser internados. También se trasladaron tubos de oxígeno para contar con los recursos necesarios ante una eventual emergencia sanitaria y se realizaron derivaciones.

En medio de este escenario, durante la noche se registró además un accidente doméstico que involucró a un niño pequeño que sufrió quemaduras con grasa. La gravedad del caso obligó a realizar una evacuación rápida hacia Zapala para garantizar su atención médica.

Aluminé quedó afectado por la crecida del río, que alcanzó al hospital y obligó a evacuar el sector de internación.

Las tareas de los próximos días estarán concentradas especialmente en Aluminé, con trabajos de remediación sobre las zonas afectadas y seguimiento permanente de la evolución de las cuencas y de los cursos de agua.

Villa La Angostura fue la primera localidad afectada

Villa La Angostura fue una de las primeras localidades en sufrir los efectos del temporal. La crecida de distintos arroyos provocó desbordes y anegamientos, lo que obligó a desplegar un operativo conjunto entre el municipio, Defensa Civil y equipos de manejo del fuego.

Los brigadistas utilizaron motobombas para extraer agua de los sectores afectados y evitar que la situación se agravara. En la localidad solamente fue necesario evacuar a una familia.

A partir de allí, el fenómeno avanzó hacia la cordillera y encontró su núcleo de mayor intensidad en Villa Pehuenia, Moquehue y Aluminé.

Moquehue, con accesos complicados y alto riesgo

Moquehue atravesó una de las situaciones más delicadas durante la jornada del jueves. En ese momento no era posible ingresar a la localidad debido a las condiciones generadas por el temporal y los riesgos asociados al estado de los caminos.

El cierre de rutas y accesos formó parte de las medidas preventivas adoptadas durante el alerta rojo. La posibilidad de desmoronamientos, caída de piedras y deslizamientos se incrementó debido a la saturación del suelo por las precipitaciones acumuladas y las nevadas previas.

También se interrumpió la ruta 65, que conecta Villa Traful con la ruta de los Siete Lagos. Ante las dificultades para acceder a determinados sectores, se reforzó la presencia de ambulancias para garantizar capacidad de respuesta ante posibles emergencias.

Crecida de arroyos y seguimiento de las cuencas

El temporal también produjo un incremento de los caudales de distintos cursos de agua. En el arroyo Covunco se registraron valores superiores a los habituales, aunque la evolución posterior permitió descartar un escenario de desastre.

La crecida también permitió observar nuevamente arroyos que llevaban más de una década sin registrar niveles de agua similares. El desplazamiento de la tormenta hacia el norte de la provincia y la persistencia de las precipitaciones llevaron a mantener el alerta rojo durante parte de la jornada, especialmente por el riesgo sobre la cuenca del río Neuquén.

El comportamiento de las cuencas fue uno de los principales factores considerados para mantener temporalmente el máximo nivel de alerta, incluso cuando las cantidades de precipitación no eran por sí solas suficientes para sostener ese escenario. Durante la madrugada, con la mejora de las condiciones, el alerta rojo fue levantado.

Fuertes ráfagas en Zapala y Cutral Co

Durante el primer día del temporal, Zapala y Cutral Co registraron ráfagas de viento particularmente intensas, con velocidades que alcanzaron entre 100 y 120 kilómetros por hora.

Las condiciones meteorológicas obligaron a mantener desplegados equipos de emergencia en distintos puntos de la provincia, con recursos distribuidos para responder ante posibles accidentes, cortes de rutas o situaciones vinculadas con las crecidas.

La estrategia aplicada durante los días de mayor riesgo estuvo centrada en disminuir la exposición de la población frente al fenómeno meteorológico. La suspensión de actividades, el cierre preventivo de determinados espacios y las restricciones sobre rutas y accesos formaron parte de ese esquema.

La evaluación realizada hasta el momento indica que las medidas permitieron atravesar el episodio sin registrar daños directos de gran magnitud sobre la población, pese a las complicaciones que se produjeron en distintas localidades y particularmente en Aluminé.

El trabajo involucró a organismos provinciales y municipales, Defensa Civil, equipos de manejo del fuego, personal sanitario, brigadistas y fuerzas desplegadas en distintos sectores del territorio.

Alerta amarillo en la cordillera y verde en el resto de Neuquén

Con la finalización del alerta rojo, la provincia ingresó este viernes en un escenario de menor riesgo. La zona cordillerana permanece bajo alerta amarilla, mientras que el resto del territorio provincial se encuentra en alerta verde.

Las condiciones meteorológicas actuales se encuadran dentro de parámetros más habituales y ya no se espera un fenómeno de características similares al que motivó las medidas extraordinarias de los últimos días.

De todos modos, el monitoreo continuará especialmente sobre las cuencas y los cursos de agua. Las autoridades seguirán evaluando los niveles de los ríos y arroyos, la turbidez del agua y la eventual necesidad de reforzar el abastecimiento de agua potable en sectores donde las condiciones no permitan garantizar su consumo.

Con el alerta rojo finalizado, la prioridad pasa ahora de la prevención frente al fenómeno meteorológico a las tareas de seguimiento, asistencia y remediación. En ese proceso, Aluminé será uno de los principales focos de trabajo debido a los daños y complicaciones que dejó la crecida del río y la afectación de infraestructura y servicios.

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