La palabra empanada, proviene de “empanar”, que significa envolver con pan.
Entre otras cosas, allá por el siglo XII, los godos introdujeron métodos de conservación de alimentos, creando empanados que protegían el relleno, de la suciedad durante los viajes. Algo parecido a los tupper actuales.
Éste descubrimiento se consolidó en Santiago de Compostela, convirtiéndose en un alimento ideal para los peregrinos, por su alto valor energético.
Inicialmente era un bollo de pan relleno, evolucionando a la forma plana de ahora. El contenido incluía productos locales de la pesca y la agricultura: pescado, mariscos, cebolla y pimientos.
En Argentina, en el siglo XXI, la hacemos así.
Ingredientes
2 tapas redondas de masa (pueden ser compradas o caseras, de hojaldre o de masa común)
3 latas de atún en aceite
1 lata de caballa
4 cebollas picadas
2 morrones rojos
1 lata de tomates perita
3 huevos duros
Aceite de oliva
1 cda de orégano
Sal y pimienta a gusto
3 cdas de perejil fresco picado o deshidratado.
Rehogar la cebolla picada y el morrón picados
Agregar el tomate perita cortado en cubos, las latas de atún y caballa escurridas e integrar todo muy bien.
Luego los huevos duros picados o en rodajas, orégano, perejil, sal, pimienta y se mezcla todo.
Y aquí viene la parte que se define a gusto del cocinero/a.
-Se puede volcar el relleno sobre una tartera forrada con la masa y tapar con la otra mitad como si fuera una tarta, hacerle el repulgue, pintarla con huevo, pinchar con tenedor y llevarla al horno.
-O, se puede volcar la mitad del relleno sobre una parte de la masa colocada en la tartera, doblar la otra mitad para cubrir y hacerle el repulgue como a las empanadas comunes. Se pincela con huevo, se pincha varias veces para que respire y se lleva a horno fuerte hasta que esté dorada y crocante.
Sea cual sea la opción que elijan ¡éxitos! y que la disfruten.
¡Felices Pascuas!