El origen del escabeche de pollo, se remonta a la tradición de conservar alimentos en una mezcla de vinagre y especias, práctica muy utilizada en la cocina mediterránea y adaptada en diversas regiones de América Latina.
Es una preparación deliciosa para quienes buscan un plato lleno de sabor y que pueda almacenarse, de esta forma se puede consumir en forma gradual.
Se destaca por la intensidad de su sabor y el toque ácido característico que le da el vinagre.
Existen variantes de ésta receta, algunas incorporan zanahorias, pimientos y laurel, otras prefieren añadir ajíes o hierbas aromáticas específicas.
Esta es una receta fácil y rápida, para disfrutar de un escabeche de pollo casero, en pocos minutos.
Ingredientes
500 gramos de pechugas de pollo o muslos deshuesados
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1 zanahoria
1 hoja de laurel
1 taza de vinagre de manzana o vinagre blanco
1 taza de agua
3 cucharadas de aceite (oliva o girasol)
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharadita de comino (opcional)
Sal y pimienta a gusto
Lavar bien el pollo y cortarlo en tiras o trozos medianos. Sazonar con sal y pimienta a gusto.
Pelar y cortar la cebolla en aros finos, el ajo en láminas y el pimiento en tiras.
Calentar el aceite en una sartén grande a fuego medio y añadir el pollo. Cocinar hasta que esté dorado de ambos lados (unos 5 minutos).
Retirar el pollo y en la misma sartén, sofreír la cebolla, el ajo y el pimiento hasta que estén blandos.
Agregar la zanahoria cortada en rojas y el pimentón dulce, mezclando bien para que las verduras tomen color.
Incorporar nuevamente el pollo a la sartén y añadir el vinagre, el agua, la hoja de laurel y el comino.
Cocinar a fuego medio durante 20/25 minutos hasta que el pollo se impregne del sabor del escabeche y los vegetales estén tiernos.
Retirar, dejar enfriar bien y envasar en frascos de vidrio previamente esterilizados.
Llevar a la heladera. Allí puede conservarse entre 5 y 7 días.
Que lo disfuten.