Este clásico que aparece en las vitrinas de la panadería del barrio, en las mesas de cumpleaños y en las súper meriendas de domingo, tiene un nombre simple y contundente: budín de chocolate y naranja.
El budín es un postre de toda la vida. Nació en las cocinas hogareñas, viajó de generación en generación y hoy sigue siendo una de las preparaciones más elegidas cuando se quiere algo dulce, rápido y que no falle.
Se trata de un budín húmedo y esponjoso, elaborado con cacao en polvo, ralladura y jugo de naranja fresca, aceite y huevos. La naranja no solo perfuma, también aporta acidez que equilibra el amargo del cacao y mantiene la miga tierna por más tiempo. Se cocina en molde de budinera o en molde rectangular, en el horno.
Ingredientes
200 gramos de harina 0000
50 gramos de cacao amargo en polvo
200 gramos de azúcar
1 sobre polvo de hornear (16 gramos)
3 huevos a temperatura ambiente
1 pizca de sal
120 ml aceite de girasol
120 ml jugo de naranja (2 naranjas)
Ralladura de las dos naranjas
1 cucharadita de esencia de vainilla
100 gramos de chips o trozos de chocolate negro (opcional) para intensificar el sabor
Precalentar el horno a 180 grados. Enmantecar y enharinar el molde elegido.
En un bowl grande, tamizar juntos la harina, el cacao amargo, el polvo para hornear y la sal. Mezclar con un batidor de alambre para integrar bien los secos.
En otro bowl batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se torne más clara y levemente espumosa, unos 2 o 3 minutos con batidora eléctrica o 5 minutos si se hace a mano.
Incorporar el aceite, el jugo y la ralladura de naranja y la esencia de vainilla. Integrar bien.
Volcar los ingredientes húmedos sobre los secos. Mezclar con espátula o cuchara de madera con movimientos suaves, solo hasta que no queden grumos visibles. No batir ni mezclar demás para no desarrollar el gluten y mantener la miga tierna.
Si se van a usar los chips de chocolate, incorporarlos al final con movimientos envolventes.
Verter la mezcla en el molde ya preparado y llevar al horno durante 40/45 minutos.
El budín estará listo cuando al insertar un palillo en el centro, sale limpio o con apenas una migas húmedas.
Retirar del horno y dejar reposar en el molde sobre una rejilla durante 10 minutos, antes de desmoldar.
Dejar enfriar completamente.
Se puede decorar con un baño de chocolate derretido o mermelada de naranjas y una lluvia de chocolate rallado o naranjitas confitadas.