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Mayonesa de zanahorias: una alternativa cremosa, fresca y liviana

Una salsa suave, apenas dulce, elaborada con ingredientes sencillos. Ideal para acompañar tostadas, sándwiches, hamburguesas y verduras.

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Sabado, 03 de octubre de 2026 a las 11:12
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Ideal para acompañar tostadas, sándwiches, hamburguesas y verduras.

La mayonesa de zanahorias, es una salsa cremosa elaborada con zanahoria cocida, aceite, limón y condimentos. La textura se logra procesando todos los ingredientes, hasta obtener una preparación lisa y untable.

Esta opción no solo es muy rica, sino que además, es una alternativa más saludable a la clásica mayonesa y puede darle mucho sabor y color a tus comidas, sobre todo para platos fríos o incluso para una buena hamburguesa de carne o vegetariana.

Básicamente es un aderezo de zanahoria que reemplaza parte del aceite y el huevo de la mayonesa clásica, lo que la convierte en una elección más colorida y nutritiva.

Aunque su textura cremosa es muy similar a la de la mayonesa tradicional, su sabor es más suave, con un toque ligeramente terroso que le da la zanahoria.

Claramente es una excelente alternativa para quienes buscan reducir el consumo de grasa o buscan una opción vegetariana o vegana.

Ingredientes

2 zanahorias medianas

2 cucharadas de aceite de girasol u oliva suave

1 cucharada de jugo de limón

1 diente de ajo chico (opcional)

1 cucharadita de mostaza (opcional)

1 pizca de sal

1 pizca de pimienta

1 o 2 cucharadas de agua si fuera necesario

Pelar las zanahorias, cortarlas en rodajas. Colocarlas en una olla con agua y cocinar unos 8/10 minutos hasta que estén tiernas.

Escurrirlas bien y dejarlas entibiar durante unos minutos. El exceso de agua puede dejar la salsa demasiado líquida.

Licuar o mixear junto con el aceite, el jugo de limón, la mostaza, el ajo, la sal y la pimienta.

Procesar hasta obtener una crema lisa y pareja. Agregar el aceite de a poco para controlar mejor la textura.

Si la preparación quedara muy espesa, sumar una cucharada de agua y volver a procesar. Incorporar otra cucharada de agua, solo si fuera necesario.

Probar y ajustar la sal, el limón o la pimienta. La salsa debe quedar cremosa, sin grumos y fácil de untar.



Pasar la mayonesa a un recipiente con tapa y llevar a la heladera. El frío ayuda a afirmar la consistencia y mejora el sabor.

Se puede conservar durante 3 a 5 días. No se recomienda congelarla, porque al descongelar puede perder su textura cremosa y separarse.



 

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