La mayonesa de zanahorias, es una salsa cremosa elaborada con zanahoria cocida, aceite, limón y condimentos. La textura se logra procesando todos los ingredientes, hasta obtener una preparación lisa y untable.
Esta opción no solo es muy rica, sino que además, es una alternativa más saludable a la clásica mayonesa y puede darle mucho sabor y color a tus comidas, sobre todo para platos fríos o incluso para una buena hamburguesa de carne o vegetariana.
Básicamente es un aderezo de zanahoria que reemplaza parte del aceite y el huevo de la mayonesa clásica, lo que la convierte en una elección más colorida y nutritiva.
Aunque su textura cremosa es muy similar a la de la mayonesa tradicional, su sabor es más suave, con un toque ligeramente terroso que le da la zanahoria.
Claramente es una excelente alternativa para quienes buscan reducir el consumo de grasa o buscan una opción vegetariana o vegana.
Ingredientes
2 zanahorias medianas
2 cucharadas de aceite de girasol u oliva suave
1 cucharada de jugo de limón
1 diente de ajo chico (opcional)
1 cucharadita de mostaza (opcional)
1 pizca de sal
1 pizca de pimienta
1 o 2 cucharadas de agua si fuera necesario
Pelar las zanahorias, cortarlas en rodajas. Colocarlas en una olla con agua y cocinar unos 8/10 minutos hasta que estén tiernas.
Escurrirlas bien y dejarlas entibiar durante unos minutos. El exceso de agua puede dejar la salsa demasiado líquida.
Licuar o mixear junto con el aceite, el jugo de limón, la mostaza, el ajo, la sal y la pimienta.
Procesar hasta obtener una crema lisa y pareja. Agregar el aceite de a poco para controlar mejor la textura.
Si la preparación quedara muy espesa, sumar una cucharada de agua y volver a procesar. Incorporar otra cucharada de agua, solo si fuera necesario.
Probar y ajustar la sal, el limón o la pimienta. La salsa debe quedar cremosa, sin grumos y fácil de untar.
Pasar la mayonesa a un recipiente con tapa y llevar a la heladera. El frío ayuda a afirmar la consistencia y mejora el sabor.
Se puede conservar durante 3 a 5 días. No se recomienda congelarla, porque al descongelar puede perder su textura cremosa y separarse.