El flan es uno de esos postres que nunca pasa de moda. Su textura suave y cremosa permite incorporar distintos sabores que lo reinventan en cualquier oportunidad.
Por ejemplo el flan de coco suma un toque tropical, ideal para quienes disfrutan de sabores diferentes y aromas suaves. El flan de café es la opción para quienes buscan un postre con sabor intenso y aroma especial.
Irresistible el flan de chocolate, la elección perfecta para los fanáticos del cacao y la textura cremosa en los postres. Un toque cítrico con el flan de naranja que ofrece una alternativa fresca y frutal, ideal para el verano o como cierre liviano de una comida.
Otro clásico muy popular en Argentina, es el flan de dulce de leche, con un sabor intenso y tentador.
Pero hoy la receta es la misma de aquel flan de vainilla que hacía mamá: flan clásico de vainilla
Es el más tradicional y favorito en muchas familias. Su sabor suave y la facilidad para prepararlo lo convierte en un postre infaltable.
Ingredientes
1 litro de leche entera
6 huevos
200 gr. de azúcar
1 chaucha de vainilla o 2 cditas de esencia de vainilla
100 gr. de azúcar extra para el caramelo.
Colocar el azúcar en una sartén y calentar hasta obtener un caramelo dorado. Colocarlo en la base de la flanera, moviendo para cubrir el fondo y laterales.
Colocar la leche en una cacerola junto con la vainilla y calentar hasta casi hervir. Retirar para entibiar.
Colocar los huevos y el azúcar en un bowl y batir hasta integrar.
Incorporar la leche tibia a la mezcla de huevos, poco a poco y batiendo para unir.
Colocar la mezcla en la flanera, sobre el caramelo frío.
Llevar la flanera al horno, apoyada sobre una bandeja con agua (baño María) y hornear a 160 grados durante 1 hora, aproximadamente.
Colocar el flan ya frío en la heladera, antes de desmoldar y servir.
Y ahora, a homenajear a mamá, aunque ya no esté con nosotros.