Este plato reúne simplicidad, sabor y versatilidad, tres cualidades esenciales para cualquier tipo de preparación. Las papas gratinadas se consolidan como una guarnición especial gracias a su textura suave y sabor equilibrado. Combina ingredientes simples, con una preparación accesible y rendidora, además de ocupar un lugar destacado en la cocina.
Funcionan para acompañar carnes al horno, pollo a la cacerola, preparaciones a la parrilla o platos más contundentes. Su textura cremosa permite equilibrar sabores intensos, convirtiéndolas en una opción ideal para comidas no tan casuales.
Lo bueno es que ésta preparación puede realizarse con anticipación y finalizarla en el horno al momento de servir, una ventaja clave cuando se organizan comidas numerosas.
La combinación de crema, leche, queso y jamón aporta suavidad sin opacar el plato principal.
Ingredientes
1 kg de papas (preferiblemente de consistencia firme)
200 gr de jamón cocido cortado en cubos pequeños
2 tazas de queso rallado (mozzarella, gouda, manchego o una mezcla de tus favoritos)
2 tazas de crema
½ taza de leche
2 dientes de ajo finamente picados
2 cucharadas de manteca
Sal y pimienta fresca
Perejil fresco picado para decorar (opcional)
Precalentar el horno 180 C grados mientras se preparan los ingredientes.
Lavar, pelar y cortar las papas en rodajas finas, tratando de que todas tengan el mismo grosor, para que se cocinen parejas.
En una sartén, a fuego medio, derretir la manteca y sofreír apenas el ajo picado. Agregar los ajos, la crema y la leche, mezclar bien y sazonar con sal y pimienta. Cocinar un par de minutos sin que hierva.
Elegir una fuente para horno, con capacidad suficiente para que quepan todas las rodajas de papa. Puede ser de vidrio o enlozada. Engrasarla.
Colocar una capa de rodajas de papa, espolvorear con jamón y queso rallado. Repetir el proceso hasta cubrir toda la fuente, finalizando con una capa generosa de queso.
Verter la mezcla de crema y leche sobre las papas, asegurando que se distribuya de forma uniforme.
Llevar al horno durante 40/45 minutos hasta que estén cocidas y el queso dorado y burbujeante.
Retirar del horno y dejar reposar unos 5 minutos antes de servir.
Decorar con el perejil fresco picado.