Con la llegada del invierno, los amantes de las plantas nos enfrentamos al reto de mantener con vida y vigor a nuestras “amigas verdes”. Al igual que los humanos, deben adaptarse a las bajas temperaturas y a los días más cortos, durante los meses más fríos del año.
Es importante elegir las plantas adecuadas para sobrevivir al invierno y crear un ambiente acogedor y lleno de vida, en aquellos meses donde la naturaleza parece dormir.
Un estudio realizado por la revista The Plant Cell, analizó qué mecanismos celulares utilizan las plantas para adaptarse a las bajas temperaturas y a las heladas. Los resultados arrojaron que las plantas ajustan sus procesos metabólicos ante el frío. Para eso, cambian la estructura de las biomembranas que rodean las células y los orgánulos celulares. Ésta adaptaciones son esenciales para mantener la fluidez de las membranas en baja temperatura, garantizando su funcionalidad.
En otro artículo publicado en Frontiers in Genetics, los investigadores explican que las plantas se adaptan al frío mediante estrategias epigenéticas y proteínas anticongelantes. Entre las estrategias, se incluyen la modificación de la estructura de las membranas celulares y la expresión de genes de respuesta al frío.
Ahora que conoces sus mecanismos de defensa, te contamos cuáles plantas de interior resisten mejor al invierno.
1. Ficus elástica (Árbol de caucho o gomero)
Ésta planta es ideal para interiores en invierno, gracias a su tolerancia a la poca luz y su robustez.
Sus grandes hojas verdes contribuyen a la purificación del aire y mejora la calidad ambiental en el hogar. Requiere riego moderado.
Su atractivo la convierte en una opción ideal para dar un toque de elegancia y naturaleza a tus ambientes.
2. Sansevieria (Lengua de suegra o Espada de San Jorge)
Es extremadamente resistente, ideal para el invierno por su capacidad de prosperar en condiciones de poca luz y bajas temperaturas. Es conocida por su habilidad para purificar el aire y eliminar toxinas comunes en interiores.
No necesita mucha agua, lo que la hace perfecta para los meses fríos cuando la humedad es baja. Excelente opción para quienes desean una planta de bajo mantenimiento, con beneficios estéticos y saludables.
3. Potus
El potus es una planta de interior muy popular, gracias a su capacidad para crecer en cualquier condición, incluyendo poca luz y temperaturas variables. Su follaje verde y exuberante regala un toque de naturaleza incluso en los días más fríos del invierno.
Es resistente a la sequía y como planta trepadora, puede ser una opción decorativa flexible que se adapta a diversas formas.
4. Kalanchoe blossfeldiana
Es una planta de cuidados sencillos que florece durante varias semanas en invierno.
Es ideal para esa época del año por su naturaleza suculenta, que le permite almacenar agua en sus hojas carnosas, lo que reduce la necesidad de riego durante los meses fríos.
Además, sus flores vibrantes y coloridas, aportan un toque de alegría y vida a los espacios de interior e iluminan el ambiente en los días grises de invierno.
Tolera bien la luz indirecta, es resistente a plagas y enfermedades. Solo requiere una poda ocasional de las flores muertas para fomentar un nuevo crecimiento.
Ideal para quienes buscan una planta de interior decorativa y de bajo mantenimiento.
5. Dracaena (Palo de agua y Lazos de amor)
Hay muchas variedades de Dracaenas, las más populares son la Dracaena deremensis , también conocida como “Lemon Lime”o “Lazos de amor” y Dracaena fragrans o “Palo de agua”.
Es una especie que se adapta muy bien a las condiciones del invierno, ya que tolera bajos niveles de luz y temperaturas más frescas. Sus larga y elegantes hojas añaden un elemento decorativo, muy atractivo en cualquier entorno.
En invierno se recomienda ubicar las plantas de interior en lugares con buena luz natural, pero lejos de las corrientes de aire. Regarlas con moderación para evitar que el exceso de agua pudra las raíces.
En su nuevo libro La alegría de vivir con plantas, Green Home ofrece algunos trucos sencillos para ayudarlas a sobrevivir, en ésta estación del año.
- Colocar las plantas cerca de las ventanas para que reciban el máximo de luz posible.
- No dejarlas cerca de la calefacción.
- Quitarle las hojas secas o amarillas.
- No regarlas en exceso
- Girar las macetas cada semana para repartir la luz entre las hojas.
- Limpiar el polvo de las hojas para mejorar la fotosíntesis.
- Revisar regularmente la presencia de pagas o enfermedades.