Las manzanas asadas tienen ese particular sabor casero, especiado y dulce, ideal para un encuentro familiar o para preparar algo rico sin complicarnos demasiado.
La combinación de la fruta cocida, el almíbar y las nueces le da un toque especial y si se sirven con helado, quedan todavía más tentadoras.
Ingredientes
4 manzanas rojas grandes
60 grs. de nueces picadas
50 grs. de azúcar rubia
40 grs. de manteca
1 cdita. de canela
1 cdita de esencia de vainilla
2 cdas. de miel o caramelo líquido
100 ml. de aagua
Helado de vainilla opcional
Nueces extra para decorar
Canela extra para espolvorear
Lavar bien las manzanas y secarlas con papel de cocina.
Retirar el centro de la manzana con un descorazonador o con un cuchillo chico y con punta, cuidando de no llegar hasta la base para que el relleno no se escurra.
Colocar las manzanas en una fuente para horno, dejando un poco de espacio entre casa una. En un bowl pequeño, mezclar las nueces picadas con el azúcar, la canela, la esencia de vainilla y la manteca cortada en cubitos.
Rellenar el centro de cada manzana con esa mezcla, presionando suavemente para que entre bien, sin romper la fruta.
Rociar por encima con la miel o el caramelo líquido.
Agregar el agua en la base de la fuente, para que durante la cocción se forme un almíbar suave.
Llevar a horno precalentado a 180 grados durante 30/40 minutos o hasta que las manzanas estén tiernas, brillantes y apenas arrugadas por fuera.
Durante la cocción, bañar las manzanas un par de veces con el jugo que se va formando en la fuente.
Retirar del horno y dejarlas reposar unos minutos antes de servir. Quedan más ricas si sirven tibias con el almíbar cayendo sobre la fruta y las nueces aportando su textura.
Servirlas con el almíbar de la fuente, nueces extra y una pizca de canela.
Se le puede agregar una bocha de helado de vainilla al momento de servir, crema chantilly, dulce de leche o simplemente con el almíbar de la fuente.
Manzanas asadas con nueces, tan tentadoras como la manzana de Eva.