La cocina suiza cuenta en su recetario con una guarnición muy similar a la tortilla española pero sin huevos, es mucho más sencilla y las papas son las protagonistas principales.
Se trata del rösti, una especie de torta de papa rallada, que se cocina en la sartén, consiguiendo la parte exterior dorada con el interior tierno y jugoso.
Existen dos maneras de prepararlas, cocidas o crudas. Esta receta las cocinará ligeramente, no más de 10 minutos, para que el rösti quede jugoso por dentro pero firme y con cuerpo por fuera. La masa, a base de papas, se fríe lentamente en manteca.
Este sencillo plato es ideal para acompañar carnes, salchichas, pescado o puede servirse como plato principal con una simple ensalada verde.
El rösti suizo es una preparación donde las papas forman una especie de torta dorada y crujiente por fuera, pero suave y jugosa en su interior. El secreto está en el punto de cocción de la papa y en el uso generoso de manteca para lograr esa textura inconfundible. El toque de la cebolla potencia el sabor, sin restar protagonismo al ingrediente principal.
Ingredientes
1 kg de papas
1 cebolla grande
50 gr de manteca y un poco más para freír.
Sal y pimienta a gusto
Lavar las papas con cáscara y cocinarlas durante 10 minutos.
Pelar y picar muy fina la cebolla, o rallarla.
En un bowl grande mezclar las papas ralladas, la cebolla y sal y pimienta.
Poner a calentar a fuego medio la manteca en una sartén grande.
Añadir la mezcla de papas y cebolla, extendiéndola de manera uniforme y presionando levemente para formar un disco compacto.
Cocinar durante 10 minutos, cuidando que no se queme, hasta que la base esté crujiente y dorada. No mover el rösti mientras se dora para lograr una corteza crujiente y uniforme. Dar vuelta con un plato o tapa de olla rápido y con cuidado, añadir el resto de la manteca y deslizar nuevamente a la sartén para que se dore del otro lado.
Servir caliente cortado en porciones.