Hay recetas que encontramos en nuestros cajones y con el paso del tiempo, no recordamos cómo llegaron allí. Pero lo que no olvidamos es su sabor, una tentadora combinación de pechugas de pollo, queso, cebolla y tomate, sazonadas con ingredientes muy sencillos que no faltan en ninguna cocina.
Ingredientes
3 o 4 pechugas de pollo
3 o 4 fetas de jamón cocido
150 gr de muzzarella
Rodajas de cebolla roja
1 o 2 tomates perita
¼ de taza de aceite de oliva
Sal y pimienta a gusto
1 cdta pimentón dulce
1 cda perejil picado
Se introduce un cuchillo afilado a lo largo de cada pechuga, de manera que se puedan rellenar con bastones de muzzarella envueltos en una feta de jamón cocido
Luego se realizan varios cortes no muy profundos, pero si lo suficiente en la parte superior de las pechugas, para poder introducir en cada ranura rodajas de muzzarella, cebolla roja y tomates.
Se colocan en una fuente para horno y se pincelan con éste preparado que te detallo a continuación.
Se coloca en un bowl el aceite de oliva, se le agrega una cucharadita de sal, media de pimienta, una cucharadita de pimentón y una cucharada de perejil picado (fresco en lo posible).
Se pincelan las pechugas con esta mezcla y se llevan a horno fuerte, 180 grados durante unos 40/45 minutos.
Antes de retirar, comprobar que estén doradas y el relleno de las superficies cocido.
Sugiero acompañarlas con papas bravas, puré de papas o papas fritas.
Si se prefiere una opción más liviana, ensalada de zanahorias y remolacha.