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Viernes 20 de Marzo, Neuquén, Argentina
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Con tonadita cuyana, aquí están las auténticas raspaditas mendocinas

Estas tortitas son únicas y famosas en el resto del país, tanto como los chipá en Misiones y las medialunas en Mar del Plata. 

Viernes, 20 de marzo de 2026 a las 15:43
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El nombre de “raspada” tiene su origen en la forma en que las hacían hace muchos años. A raíz de la cocción prolongada, se tostaban demasiado en la base y había que rasparlas para quitarle lo quemado.
Con los años se convirtieron en las “raspadas” y pasaron a ser las tortitas “chatitas” con mucha grasa y sin levadura.
Las “raspaditas” tienen sus variantes: raspada, que son las más comunes, de hoja, se hacen con masa hojaldre con grasa o margarina, pinchada, son más esponjosas porque llevan levadura y por último con chicharrones. Se trata de un tipo de pan con mayor contenido graso, que lleve solo harina, agua, grasa y sal.

Se pueden consumir sin ningún tipo de tostado o agregado, aunque también pueden calentarse, tostarse, cortarse y untarse con manteca, dulce de leche, miel o mermelada de frutas. Debo agregar, porque las he probado, que se llevan muy bien con lo salado, jamón cocido o crudo, queso y hasta con hamburguesas. Sobre gustos no hay nada escrito.
Y aunque no lo crean, son muy pocos los mendocinos que hacen las “raspaditas” en su casa, por lo general las compran en la panadería del barrio por docenas.

Ingredientes
350 gramos de harina
100 gramos de grasa de vaca
Sal
Agua cantidad necesaria

Colocar la harina y la sal en un bowl y mezclar.
Hacer una corona y agregar la grasa derretida tibia y el agua, también tibia.
Amasar hasta lograr una masa lisa y dejar reposar  media hora.
Armar bollitos no muy pequeños y dejar descansar 1 hora más.
Luego estirar cada bollito hasta dejarlo de 1 cm. aproximadamente. Se pueden pinchar o hacer un pequeño corte en la parte superior.
Colocar en una plancha engrasada y llevar al horno previamente calentado a 180 grados.
Hornear hasta que empiecen a tomar color, controlando que no se pasen y se quemen.
Se pueden comer a cualquier hora, en el desayuno, con los mates de media mañana, con la merienda y hasta con la picadita de la noche.
 

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