No hay dudas que el tiramisú, es un postre con forma de amor, cada cucharada es una fiesta de sabores. Siempre es necesario tener a mano una buena receta y esta que les acerco es súper sencilla, no lleva horno y es ideal para cualquier ocasión.
Con musiquita de mandolina, llega desde la región del Véneto en Italia, ésta maravilla que algunos dicen, nació en los burdeles de esa zona.
Ingredientes
400 grs de crema de leche
1 taza de café fuerte
4 yemas
4 cucharadas de azúcar
300 grs.de queso mascarpone
200 grs.de vainillas
Cacao amargo a gusto
1 medida de cognac (opcional)
Chocolate semi amargo rallado
Batir la crema de leche hasta que esté bien aireada, no dura.
En un bowl resistente al calor, batir las yemas con el azúcar. Llevar a baño María y revolver constantemente hasta que espese y tome un color pálido durante unos 5 minutos. Retirar del fuego y seguir batiendo hasta que baje la temperatura.
Aparte, batir el queso mascarpone hasta que esté cremoso. Agregar las yemas con el azúcar de forma envolvente y la medida de cognac si se desea.
Incorporar la crema batida, también en forma envolvente hasta integrar completamente.
En una fuente de vidrio o cerámica profunda, colocar las vainillas previamente humedecidas con el café, no empapadas. Cubrir con una capa de la crema y repetir el proceso hasta completar 2 o 3 pisos de los ingredientes.
Llevar a la heladera un par de horas y antes de servir espolvorear con el cacao y el chocolate rallado.
¿Vieron qué fácil?
Hasta la próxima.