Si bien la estación por excelencia para plantar es la primavera, sorprenderá saber que el invierno también ofrece una buena oportunidad para llenar el jardín la terraza o el balcón de plantas con flores. Existen diversas especies que florecen durante los días más fríos del año, desafiando las bajas temperaturas y aportando un toque de vida a los espacios.
Lejos de ser una época de letargo para las plantas, el invierno presenta condiciones favorables para la germinación y el desarrollo de ciertas flores. Las bajas temperaturas y la humedad del ambiente, características de ésta estación, estimulan el crecimiento de éstas especies adaptadas al frío. Además, la menor presencia de plagas y enfermedades, permite un cultivo más sano y libre de complicaciones.
Incorporar flores de invierno al jardín, balcón o terraza, aporta diversos beneficios, por ejemplo, atraer polinizadores como abejas y mariposas, esenciales para el equilibrio del ecosistema. Además, purifican el aire absorbiendo dióxido de carbono y liberando oxígeno, mejorando así la calidad del ambiente que nos rodea.
Desde las modestas violetas hasta los pomposos crisantemos, pasando por las caléndulas, clivias, margaritas y jazmines, estas son algunas de las especies que se adaptan a las bajas temperaturas y prefieren el frío.
La mayoría proviene de regiones frías de Asia y Europa, como la violeta de los Alpes.
Otras son nativas, como la salvia celeste, la margarita punzó y la fumo bravo. Estas plantas florecen en invierno porque tienen un período corto, sus flores requieren pocas horas de luz, al contrario de la mayoría.
Las camelias están en la lista de las elegidas por el invierno, igual que los pensamientos, un clásico de la jardinería invernal con flores alegres y coloridas en una amplia gama de tonos, desde blancos y amarillos, hasta azules y morados. Son fáciles de cultivar y requieren poco mantenimiento.
La prímula obcónica florece con pequeñas flores en forma de copa, perfectas para iluminar interiores y balcones. Se caracteriza por sus colores vibrantes: rojo, rosa, amarillo y anaranjado. Su floración se da durante los últimos meses del invierno y principios de la primavera.
Por último, el ciclamen, una planta bulbosa, originaria de los bosque mediterráneos, donde crece a la sombre de los árboles durante los meses fríos. Con sus hojas en forma de corazón y sus llamativas flores, es muy popular durante el invierno.
Consejos para plantar en invierno
- Elegir un lugar soleado y protegido del viento.
- Preparar el suelo o la tierra de la maceta de manera adecuada.
- Regar las plantas regularmente pero no en exceso.
- Observar que tengan un buen drenaje para que no se encharquen.
- Protegerlas de las heladas con “manta antiheladas”.
- Utilizar fertilizante adecuado con las medidas indicadas.