Hay sabores que nos remontan a muchas etapas de nuestra vida. A la infancia, cuando mamá o la abuela nos suministraban nuestra cuota de hierro y vitaminas A y B 12 que aporta el hígado en alta concentración.
A la adolescencia, cuando organizábamos los “picnic” para festejar el día del Estudiante y de la primavera, no podían faltar las galletitas con paté.
Unos años después los canapés para la “tertulia” o los “asaltos”.
Y tiempo después, la “picadita” para una reunión familiar o con amigos, para la ansiedad durante los partidos del Mundial o los clásicos de los domingos.
Lo cierto es que ésta pasta suave y untable, elaborada con hígado de vaca o pollo, salteado con manteca, cebolla y ajo, es ideal para cualquier ocasión.
El paté de hígado se destaca también por su versatilidad y fácil preparación. Actualmente muchos cocineros y aficionados reivindican la receta casera, como una forma de rescatar tradiciones y promover el uso de ingredientes accesibles y económicos.
Aquí está la receta.
Ingredientes
500 grs de hígado de vaca, pollo, cerdo, pato, ganso etc.
1 cebolla mediana
2 ajos
50 grs de manteca
2 cucharadas de aceite
1 hoja de laurel
Sal y pimienta a gusto
1 pizca de nuez moscada a gusto
1 chorrito de coñac o vino (opcional)
Preparación
Limpiar el hígado, quitar nervios y restos de grasa.
Cortar en trozos pequeño la cebolla y los ajos.
Calentar en la sartén a fuego medio, el aceite y la manteca.
Saltear la cebolla y los ajos hasta que estén transparentes.
Agregar el hígado cortado en trozos y la hoja de laurel hasta que cambie de color, debe aclararse. Cocinar sin pasarse, unos 8 minutos, hasta que quede tierno. Si se pasa de cocción se seca y se amarga.
Incorporar el coñac o el vino hasta que se evapore el alcohol.
Retirar la hoja de laurel, salpimentar y si se desea agregar una pizca de nuez moscada.
Colocar todo en una procesadora o licuadora, hasta obtener una pasta lisa. Si queda muy espeso, sumar un toque de manteca o aceite.
Probar para chequear el sabor, llevar a la heladera al menos 2 horas antes de servir, para que tome cuerpo y sabor.
Se sugiere procesar en caliente para lograr una textura bien cremosa.
Se conserva fresco en heladera entre 4 y 5 días, en freezer, en un recipiente hermético, 1 mes aproximadamente.
¡A disfrutarlo!