Un hombre que trabajaba como cuidador en el Club Sol de Mayo de Viedma fue condenado a 20 años de prisión por abusar sexualmente de cuatro niñas que quedaban bajo su cuidado. El Tribunal de Juicio impuso la pena solicitada por la Fiscalía y la Defensoría de Menores, luego de un juicio en el que se analizaron las consecuencias de los hechos y las circunstancias que debían determinar el monto de la condena.
La responsabilidad del acusado ya había quedado establecida en abril, cuando aceptó su culpabilidad mediante un acuerdo parcial. En aquella instancia se reconocieron distintos hechos de abuso sexual agravado por la guarda, algunos de ellos con acceso carnal. Como las partes no habían acordado cuántos años de prisión debía cumplir, fue necesario realizar posteriormente el juicio de cesura.
Los abusos se extendieron durante distintos períodos entre 2012 y septiembre de 2024. Las víctimas eran niñas de entre 5 y 12 años cuando comenzaron los episodios. El condenado vivía y trabajaba como cuidador en dependencias del club, un lugar al que las menores concurrían los fines de semana y donde quedaban bajo su cuidado.
Un taller de ESI permitió que una de las niñas hablara
Uno de los aspectos que quedó expuesto durante el proceso fue el papel que tuvo la Educación Sexual Integral (ESI). Después de participar de un taller en la escuela primaria, una de las niñas atravesó una situación de angustia que finalmente le permitió contarles a sus maestras que estaba sufriendo tocamientos por parte del hombre.
Para la Fiscalía, entre los elementos que justificaron la pena se encontraron la cantidad de víctimas, sus edades, la duración de los hechos, la relación de confianza y guarda, las amenazas y las consecuencias que quedaron acreditadas mediante las pericias.
La fiscal del caso pidió 20 años de prisión, mientras que el Defensor de Menores coincidió con ese pedido. La Defensa Pública, en cambio, solicitó que se aplicara el mínimo de la escala penal y planteó como atenuantes la historia de vida del condenado, su baja escolaridad, condiciones de vulnerabilidad, la ausencia de antecedentes y el reconocimiento de su responsabilidad.
El Tribunal de Juicio, integrado por los jueces Carlos Reussi, Juan Martín Brussino Kain e Ignacio Gandolfi, finalmente fijó la pena en 20 años. En sus fundamentos, los magistrados tuvieron especialmente en cuenta la duración de los hechos, la cantidad y edad de las niñas y el aprovechamiento de una relación de confianza.