Una empleada de un dispositivo provincial destinado al cuidado de adolescentes en situación de alta vulnerabilidad social fue acusada de sustraer más de 3 millones de pesos de la cuenta bancaria de uno de los jóvenes internados.
La mujer tenía entre sus funciones recepcionar y resguardar las tarjetas de débito de los adolescentes alojados en el hogar. De acuerdo con la investigación, habría utilizado sin autorización la tarjeta correspondiente a uno de los jóvenes para realizar movimientos de dinero.
El adolescente había ingresado al hogar en febrero de este año. Desde su cuenta del Banco Provincia del Neuquén (BPN), la empleada habría efectuado 18 transferencias por un monto superior a los 3 millones de pesos, que fueron enviados a una cuenta vinculada a una billetera electrónica de su propiedad.
Durante una audiencia realizada este lunes, el juez de garantías Juan Guaita tuvo por formulados los cargos contra la empleada por los delitos de defraudación especial por el uso no autorizado de una tarjeta bancaria ajena, en concurso ideal con el delito de peculado.
La acusación sostiene que la mujer aprovechó su posición y el acceso que tenía a las tarjetas de los adolescentes bajo cuidado institucional para disponer del dinero de uno de ellos sin autorización.
El magistrado estableció además un plazo de cuatro meses para finalizar la investigación y, como medida cautelar, dispuso la inhibición general de bienes de la imputada durante seis meses.
La investigación deberá determinar ahora las circunstancias en las que se realizaron las transferencias, el destino final del dinero y la totalidad de las operaciones atribuidas a la empleada