Un adolescente fue interceptado y apuñalado este mediodía en plena vía pública, cuando salía de un establecimiento educativo en Viedma. La rápida intervención de la Policía de Río Negro permitió localizar y demorar a los sospechosos a pocas cuadras del lugar, mientras la víctima fue asistida y se encuentra fuera de peligro.
El hecho ocurrió sobre la calle Buenos Aires, una de las arterias más transitadas de la capital provincial. El joven acababa de salir del Colegio N° 8 y caminaba junto a sus compañeros cuando fue sorprendido por tres individuos que lo interceptaron sin previo aviso.
En ese momento, la situación escaló de forma violenta. Uno de los atacantes, un adolescente de 15 años, extrajo un arma blanca y le provocó una herida cortante. La escena generó tensión y alarma entre quienes circulaban por la zona, en un horario de alto movimiento.
Sin embargo, desde la fuerza aclararon un punto clave: si bien la víctima es alumno del establecimiento, el ataque no tuvo relación con el colegio ni ocurrió dentro o en el ingreso al edificio. Se trató de un hecho estrictamente en la vía pública, fuera del ámbito escolar.
Pero lo que vino después fue determinante. Gracias a la presencia de efectivos que realizaban tareas preventivas en la zona comercial, se activó un operativo cerrojo que cerró rápidamente el perímetro. En cuestión de minutos, los sospechosos fueron localizados.
Entre los demorados se encuentra el presunto autor material de la agresión, un menor de 15 años. Junto a él, también fue demorado otro adolescente que formaba parte del grupo, mientras que un joven de 19 años fue trasladado a la unidad policial para la averiguación de antecedentes.
En paralelo, el adolescente herido recibió asistencia médica en el lugar y luego fue trasladado al hospital acompañado por su padre. Tras ser examinado, los médicos confirmaron que la lesión es leve y que se encuentra fuera de peligro, llevando tranquilidad a su entorno.
Ahora, la investigación avanza con foco en esclarecer qué desencadenó el ataque. La Fiscalía tomó intervención inmediata y ordenó una serie de medidas clave. Por un lado, el relevamiento de cámaras de seguridad del sistema 911 y de viviendas cercanas. Por otro, la toma de testimonios a testigos y familiares.