La cárcel federal de Senillosa fue uno de los puntos incluidos en un operativo que incluyó allanamientos de Gendarmería Nacional realizado en el marco de una investigación por presunto lavado de activos y narcotráfico. La causa se inició en abril y tiene conexiones entre las provincias de Santa Fe y Neuquén.
En total, se realizaron 13 allanamientos en las localidades santafesinas de Venado Tuerto, Murphy y Zavalla, además de procedimientos en unidades penitenciarias federales de Santa Fe y en una Unidad Residencial del Servicio Penitenciario Federal ubicada en Senillosa.
La investigación está bajo la órbita del Juzgado Federal de Venado Tuerto, con intervención de la Fiscalía Federal Descentralizada de Venado Tuerto. Las medidas fueron ejecutadas por distintas unidades especializadas de Gendarmería Nacional.
Tres celdas fueron inspeccionadas en el operativo
Uno de los aspectos centrales del procedimiento fue la intervención dentro de establecimientos penitenciarios federales.
Según informó Gendarmería, los efectivos requisaron tres celdas ubicadas en los Complejos Penitenciarios U1 y U6, además de realizar un procedimiento en una Unidad Residencial del Servicio Penitenciario Federal en Senillosa.
La medida forma parte de una investigación que busca establecer el funcionamiento de una presunta organización vinculada con narcotráfico y maniobras de lavado de activos.
El procedimiento en Senillosa adquiere especial relevancia porque permite seguir una de las líneas de investigación fuera de los domicilios particulares y dentro del sistema penitenciario federal.
Qué secuestró Gendarmería
Durante los 13 allanamientos, los investigadores decomisaron elementos considerados de valor probatorio para la causa.
Entre ellos se encuentran:
- Cuatro vehículos.
- $2.668.300.
- US$1.360.
- Chequeras.
- 18 teléfonos celulares.
- Tres notebooks.
- Una CPU.
- Discos duros.
- Una balanza de precisión.
- Máquinas para contar billetes.
- Documentación vinculada con la investigación.
También fue incautada documentación que, de acuerdo con la investigación, podría aportar información sobre maniobras compatibles con el presunto lavado de activos.
Todo ese material deberá ser analizado para determinar posibles vínculos entre las personas investigadas, sus movimientos económicos y la presunta actividad relacionada con el narcotráfico.
La investigación comenzó en abril
La causa comenzó a desarrollarse en abril, a partir del trabajo de efectivos de la Sección de Investigaciones de Delitos Económicos “Rosario” y la Unidad de Investigaciones Antidrogas “Rosario” de Gendarmería Nacional.
Los investigadores utilizaron distintas técnicas de reunión de información y realizaron análisis patrimoniales para identificar posibles movimientos y localizar los lugares relacionados con la organización investigada.
Con esa información, Gendarmería comunicó los resultados al Juzgado Federal de Venado Tuerto, que posteriormente ordenó los procedimientos en las distintas localidades.
La dimensión de los operativos permitió avanzar simultáneamente sobre domicilios y establecimientos penitenciarios vinculados con las líneas investigativas.
El caso conecta a Santa Fe con Neuquén
Aunque la investigación está radicada en Venado Tuerto, las medidas alcanzaron a Neuquén a través del procedimiento realizado en Senillosa.
En Santa Fe, los allanamientos se concentraron en Venado Tuerto, Murphy y Zavalla. En paralelo, se realizaron inspecciones en unidades penitenciarias federales y en una Unidad Residencial del Servicio Penitenciario Federal de Senillosa.
Para concretar el despliegue participaron efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Rosario” y “Neuquén”, además de unidades dependientes de la Agrupación XV “Rosario”.
La coordinación entre las distintas unidades permitió ejecutar las medidas ordenadas por la Justicia Federal en diferentes puntos geográficos.
¿Qué se investiga?
La hipótesis de la causa apunta al presunto funcionamiento de una organización delictiva vinculada con el narcotráfico y el lavado de activos.
En particular, los investigadores buscan establecer si existieron maniobras destinadas a introducir o movilizar dinero obtenido presuntamente a través de actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
Por eso, además del secuestro de dinero en efectivo, cobran importancia elementos como chequeras, dispositivos electrónicos, documentación, vehículos y máquinas para contar billetes.
Sin embargo, el hallazgo de estos elementos no determina por sí mismo responsabilidades penales. La evidencia deberá ser peritada y valorada por la Justicia dentro de la causa.
Qué puede aportar el material secuestrado
Los teléfonos celulares, notebooks, discos duros y otros dispositivos podrían permitir reconstruir comunicaciones, movimientos, vínculos y operaciones económicas relacionadas con las personas investigadas.
A su vez, la documentación incautada será analizada para determinar si existen registros que permitan establecer una ruta del dinero o conexiones entre los distintos integrantes de la presunta organización.
El análisis patrimonial también será relevante para establecer si existen bienes o movimientos económicos que no puedan ser justificados con ingresos legales y que eventualmente puedan estar vinculados con la hipótesis de lavado de activos.
Un procedimiento con alcance interprovincial
El operativo representa un nuevo avance de una investigación que, desde abril, se desarrolla sobre una estructura que tendría conexiones en Santa Fe y Neuquén.
La participación de unidades especializadas en delitos económicos y narcotráfico muestra que la pesquisa combina dos líneas: por un lado, determinar el posible origen ilícito del dinero y, por otro, establecer su eventual relación con actividades de narcotráfico.
En Neuquén, el punto más relevante del operativo fue la Unidad Residencial del Servicio Penitenciario Federal en Senillosa, donde se realizó una de las medidas ordenadas por el Juzgado Federal de Venado Tuerto.
La investigación continuará en Santa Fe y Neuquén
Tras los allanamientos, la causa permanece abierta y el material secuestrado será sometido a distintos análisis.
La Fiscalía Federal Descentralizada de Venado Tuerto continuará con la investigación y profundizará las líneas de pesquisa a partir de la información obtenida durante los procedimientos.
Uno de los próximos pasos será determinar qué información surge de la documentación y los dispositivos electrónicos secuestrados y si permite establecer nuevos vínculos dentro de la organización investigada.
Por el momento, no se informaron públicamente nuevas imputaciones como consecuencia de los allanamientos. La investigación continuará durante los próximos días y podría derivar en nuevas medidas judiciales en Santa Fe, Neuquén u otras jurisdicciones si aparecen nuevos elementos.