La pelea que terminó en plena calle
La noche del sábado terminó con una violenta pelea en pleno Alto neuquino, donde varias personas protagonizaron una riña a la salida de un conocido local bailable y terminaron arrojándose piedras y baldosas.
El episodio ocurrió durante la madrugada en inmediaciones de Belgrano al 64 y requirió la intervención de efectivos de la Comisaría Primera, que acudieron para dispersar el enfrentamiento.
El descontrol también alcanzó a un comercio de comidas de la zona. Durante la pelea, uno de los involucrados pateó la vidriera del local y provocó daños en los cristales.
Dos demorados y un herido
El comisario inspector Marcos Mazzone, coordinador de Seguridad de la Policía de Neuquén, confirmó que dos personas fueron demoradas luego de la intervención policial.
“Se disolvió la riña, u hubo dos personas demoradas por contravenciones”, explicó durante una entrevista con Mejor Informado.
En medio del enfrentamiento, además, una persona resultó herida y se trasladó por sus propios medios hasta el Hospital Regional Castro Rendón.
Mazzone señaló que el episodio se produjo “a raíz de un disturbio afuera de un local bailable” y que “se generó una riña entre varias personas y dañaron el vidrio de un local”.
El comercio terminó con los vidrios rotos
La violencia no quedó limitada a quienes participaban de la pelea. El frente de un local gastronómico terminó dañado como consecuencia del enfrentamiento.
“Producto de la misma riña y del estado exaltado de las personas, uno pateó la vidriera”, detalló Mazzone.
Por el momento, el propietario del comercio todavía no realizó una denuncia formal ante la Policía.
“Presuntamente iba a hacer la denuncia el dueño, pero todavía no se acercó a la comisaría”, explicó el comisario.
La Policía intervino y dispersó la pelea
La intervención de los efectivos permitió disolver el enfrentamiento y demorar a dos personas por contravenciones.
La situación había generado preocupación entre quienes se encontraban en la zona, mientras numerosas personas se acercaron para observar lo que ocurría y registraron imágenes con sus teléfonos celulares.
El episodio vuelve a poner el foco sobre los violentos disturbios que pueden producirse durante la madrugada en sectores de concentración nocturna, donde una pelea puede terminar rápidamente involucrando a comercios, transeúntes y vecinos.