Momentos de tensión se vivieron este miércoles en el barrio porteño de Palermo luego de que una amenaza de bomba obligara a desplegar un importante operativo de seguridad en la Embajada de Estados Unidos.
La alerta fue recibida mediante un correo electrónico y derivó en la inmediata intervención de efectivos especializados, que activaron los protocolos previstos para este tipo de situaciones. En paralelo, las autoridades confirmaron que también se recibió una amenaza similar contra la Embajada de Israel.
Tras conocerse la denuncia, personal policial, brigadas antiexplosivos y agentes de distintas fuerzas comenzaron a trabajar en los alrededores de la sede diplomática norteamericana, ubicada en Palermo. El objetivo fue inspeccionar el edificio y garantizar la seguridad de trabajadores, visitantes y vecinos de la zona.
Las amenazas contra representaciones diplomáticas son tomadas con máxima seriedad por las autoridades, que habitualmente activan protocolos de evacuación, aislamiento y revisión completa de las instalaciones hasta descartar cualquier riesgo.
El episodio ocurre en un contexto de especial sensibilidad internacional y recordó situaciones similares registradas en años anteriores, cuando amenazas dirigidas a las embajadas de Estados Unidos e Israel derivaron en operativos de seguridad y controles exhaustivos que finalmente arrojaron resultados negativos.
Mientras avanzan las tareas de inspección, la investigación busca determinar el origen de los mensajes y establecer si se trató de una falsa alarma o de una amenaza con algún grado de verosimilitud.