Una beba de apenas tres meses murió este miércoles en un jardín maternal privado del centro de Bariloche, luego de sufrir un episodio de convulsiones que derivó en un paro cardiorrespiratorio. A pesar de la rápida intervención médica, los profesionales no lograron salvarla y ahora la Justicia busca determinar qué fue lo que ocurrió.
El dramático episodio se registró en un establecimiento ubicado sobre calle San Martín al 600, en pleno movimiento de la ciudad. Según la información preliminar, la beba comenzó a convulsionar mientras se encontraba en el lugar, lo que generó una situación desesperante entre quienes estaban presentes. Minutos después, fue asistida de urgencia por personal del Hospital Zonal.
Sin embargo, el cuadro ya era crítico. De acuerdo a fuentes médicas, la menor ingresó en paro cardiorrespiratorio y el equipo de salud inició maniobras de reanimación de inmediato. “Intentaron seguir la reanimación, pero no pudieron hacer nada”, indicaron, reflejando la gravedad del cuadro que terminó en el peor desenlace.
Mientras tanto, las circunstancias que rodean la muerte aún no están claras. Por un lado, se intenta establecer el origen de las convulsiones que habrían desencadenado la descompensación. Por otro, la fiscalía de turno ya tomó intervención para definir si se trató de una muerte accidental o si existen elementos que obliguen a considerarla dudosa.
En paralelo, en el lugar trabajó personal policial y se dispusieron las primeras medidas de rigor. El siguiente paso clave será la autopsia, que permitirá avanzar con mayor precisión sobre las causas del fallecimiento y aportar datos concretos a la investigación.
La noticia golpeó de lleno a la comunidad. En cuestión de minutos, el despliegue de patrulleros y ambulancias despertó la curiosidad de quienes pasaban por la zona. Pero cuando se confirmó la muerte de la beba, el desconcierto se transformó en conmoción. Familias, docentes y vecinos no podían salir del asombro ante una escena tan dolorosa.
La familia de la pequeña, oriunda del barrio El Frutillar, atraviesa ahora horas desgarradoras, mientras espera respuestas. En tanto, la investigación avanza en silencio, con un interrogante central que sacude a todos: cómo pudo ocurrir una tragedia así en un lugar destinado al cuidado de los más chicos.