Una madrugada de golpes en una de las esquinas más transitadas
Lo que empezó como una supuesta “broma” terminó generando tensión y preocupación en pleno centro de Neuquén. Durante la madrugada de este jueves, un grupo de jóvenes de unos 20 años protagonizó un violento juego a las piñas en la esquina de Avenida Argentina y Alberdi, una zona por la que desde temprano circulan trabajadores, estudiantes y familias.
El episodio fue relatado por el móvil de AM550 durante el programa “La mañana es de la primera”, con el periodista Juan Pablo Andréz y el camarógrafo Bruno Calderón, quienes describieron cómo varios jóvenes comenzaron a enfrentarse de a pares en plena vía pública.
“Un grupo de jóvenes de unos 20 años jugaban a pegarse una sola piña”, contó Andréz al aire. Sin embargo, la situación rápidamente dejó de parecer un juego.
“Cada vez más fuerte”
Según se informó en el móvil, los jóvenes se retaban entre sí para ver quién conectaba el primer golpe.
“Se enfrentaban entre dos, y el que pega la primera piña gana. Al que le pegaban, se enojaba y quería seguir peleando”, describieron.
Con el correr de los minutos, las trompadas comenzaron a ser más violentas y el clima se volvió cada vez más tenso. En ese tramo del relato del movilero, el conductor del programa, Pancho Casado intervino y recordó una frase que se usaba: "juego de manos...", dijo y dejó la oración en suspenso.
“Después se puso un poco más brusco y se empezaron a pegar cada vez más fuerte y a muchos no les gustaba”, agregaron desde el móvil.
Todos los involucrados estaban en estado de ebriedad y, según relataron en AM550, habían salido del boliche ubicado sobre Belgrano y Avenida Argentina, conocido como Shelter.
La intervención que evitó que todo terminara peor
El episodio obligó a intervenir a efectivos policiales que llegaron hasta el lugar para separar a los jóvenes y dispersarlos antes de que la pelea escalara todavía más.
“La policía tuvo que separarlos y los mandó a la casa”, resumió Andréz durante la cobertura.
Aunque no hubo heridos ni demorados, el episodio volvió a encender la preocupación por las escenas de violencia que se repiten durante las madrugadas de fines de semana en el centro neuquino, muchas veces potenciadas por el consumo de alcohol.
“No pasó a mayores, pero así empiezan muchas de las peleas”, advirtieron desde el móvil de AM550.