La madrugada volvió a mostrar una postal repetida en el centro de Neuquén. Gritos, discusiones, empujones y peleas a pocos metros de los locales nocturnos alteraron la tranquilidad de las calles más transitadas de la capital, en sectores donde cada fin de semana se concentra una gran cantidad de personas que salen de bares y boliches.
Durante una recorrida realizada por el móvil de AM550 para el programa "La mañana es de la primera", el periodista Juan Pablo Andréz y el camarógrafo Bruno Calderón registraron dos episodios violentos ocurridos en distintos puntos del centro neuquino.
Una pelea entre mujeres en Irigoyen
El primero de los episodios ocurrió sobre calle Irigoyen, casi Belgrano. Allí, un grupo de mujeres protagonizó una fuerte discusión que fue subiendo de tono en plena vía pública.
Cuando el móvil llegó al lugar, efectivos de la Policía de Neuquén ya intervenían para intentar calmar la situación. Una de las mujeres permanecía hablando con los uniformados junto a su pareja, mientras otra estaba sentada sobre un banco de un bar ubicado en la zona.
Según pudo reconstruirse en el lugar, la pelea no dejó personas heridas ni derivó en demoras, aunque generó tensión entre quienes circulaban por el sector durante la madrugada.
Trompadas frente a la Catedral
Minutos después, otro episodio volvió a encender las alarmas en el centro neuquino. Esta vez ocurrió en Alberdi y Avenida Argentina, justo en la esquina de la Catedral, uno de los puntos más concurridos durante las noches de fin de semana.
Allí, un grupo de jóvenes comenzó a golpearse violentamente en plena calle. La pelea fue intensa y uno de los participantes terminó retirándose con la ropa rota producto de las agresiones.
El movimiento llamó rápidamente la atención de quienes caminaban por la zona y también de los efectivos policiales que patrullaban el centro.
La rápida intervención policial evitó que escalara
Cuando llegó la Policía, los jóvenes comenzaron a dispersarse por sus propios medios. Los efectivos dialogaron con algunos de los involucrados mientras abandonaban el lugar y lograron desactivar el conflicto sin que se registraran mayores incidentes.
Las escenas volvieron a exponer una problemática que se repite en distintos sectores del centro neuquino durante las madrugadas, especialmente en las inmediaciones de bares y boliches donde el consumo de alcohol suele terminar en discusiones y peleas callejeras.
Mientras tanto, continúan los operativos de prevención y control en los sectores de mayor circulación nocturna para intentar contener situaciones que, en pocos segundos, pueden transformarse en episodios mucho más graves.