Un joven delincuente recibió una feroz golpiza en el barrio Los Pinos de Cipolletti después de intentar robarle la bicicleta a una mujer que salía rumbo a su trabajo. El ladrón fue reducido por varios vecinos que escucharon los desesperados gritos de la víctima, quien fue arrastrada durante el ataque. La Policía llegó minutos después y tuvo que intervenir para controlar la situación y evitar que la paliza terminara de la peor manera.
Todo ocurrió cerca de las 7.20 frente al Parque Norte, en el sector norte de la ciudad. A esa hora, cuando gran parte de los vecinos recién comenzaba la jornada, una joven salió de su casa en bicicleta para dirigirse a trabajar. Sin embargo, el recorrido apenas había comenzado cuando fue sorprendida por un delincuente que intentó apoderarse del rodado.
Lejos de resignarse, la mujer se resistió al robo y comenzó un intenso forcejeo. Según relataron vecinos de la zona, el ladrón tironeó de la bicicleta y terminó arrastrando a la víctima varios metros mientras intentaba escapar. La situación se volvió desesperante y la joven comenzó a pedir ayuda a los gritos.
Fue entonces cuando el barrio reaccionó. Los pedidos de auxilio rompieron el silencio de la mañana y provocaron que varios vecinos salieran de sus viviendas como estaban, sin tiempo a buscar un abrigo. Algunos corrieron directamente hacia donde se desarrollaba la escena y lograron interceptar al sospechoso antes de que pudiera escapar.
La bronca acumulada hizo el resto. Entre varios lo redujeron y comenzaron a golpearlo. Incluso uno de los vecinos salió de su casa con un caño de agua y colaboró para inmovilizarlo. Pese a las bajas temperaturas, otro vecino apareció en mangas cortas y descargó toda su indignación contra el joven ladrón.
Las imágenes grabadas por testigos muestran al joven ladrón tirado en el suelo, con el rostro ensangrentado como consecuencia de los golpes recibidos. Incluso, en el video se puede ver como se acerca alguien y le arroja el agua caliente de un termo. Mientras permanecía rodeado por vecinos enfurecidos, intentaba frenar la agresión con reiterados pedidos de disculpas.
"Perdón amiga, perdón amiga", se lo escucha decir en uno de los videos que comenzó a circular rápidamente entre los habitantes del sector. Sin embargo, la respuesta de la víctima fue inmediata y cargada de indignación. "No me digas amiga, no soy tu amiga", le respondió mientras le reclamaba por haber intentado quitarle la bicicleta que utilizaba para ir a trabajar. También le recriminó que no le importó lastimarla y arrastrarla durante el ataque.
Finalmente, efectivos policiales lograron recuperar el control de la situación. Además de intervenir por el intento de robo, tuvieron que proteger al sospechoso de la furia vecinal, que amenazaba con seguir descargando golpes contra el acusado.