El ex policía Rubén “el Gato” Muñoz, actual asesor en el bloque peronista del Consejo Deliberante de Roca, irrumpió en plena Corrida de Cipolletti para increpar al gobernador Alberto Weretilneck, en un episodio que mezcló protesta, política y un historial judicial cargado de polémicas. Condenado a tres años de prisión condicional y con estrictas reglas de conducta, desafió las restricciones y volvió a colocarse en el centro de la escena pública, e incluso amenazó públicamente al mandatario, al grito de que "no te vas a olvidar de esto, nunca te vas a olvidar de esto".
La secuencia comenzó con un grupo reducido de seguidores que lo acompañaban con pancartas desde la terminal de ómnibus. Atravesaron la plazoleta del acceso Pacheco y esperaron el paso del gobernador, que participaba de la caminata familiar, acompañado de Nelson Cides y Facundo López. Allí, Muñoz lo interceptó con reclamos en nombre de los uniformados, aunque Weretilneck fue tajante: "Vos no sos policía, por lo tanto no nos vamos a sentar con vos".
A partir de ese momento, la tensión escaló. El gobernador lo acusó de responder políticamente a los Soria y le pidió que "se vuelva a Roca". Muñoz, lejos de retroceder, insistió en que no hacía política, aunque los videos previos lo mostraban aplaudiendo a la intendenta María Emilia Soria y acompañando al senador Martín Soria en actos oficiales. Del mismo modo, durante una protesta en Viedma, hace unas semanas, se movilizaba en una camioneta Nissan propiedad del concejal peronista roquense Juan Mercado.
Más allá del cruce verbal, lo que enciende las alarmas es el prontuario de Muñoz. Cesanteado en 2019 tras múltiples episodios de indisciplina, acumula dos condenas penales. La más reciente se originó en un supermercado de Roca, donde amenazó al actual ministro de Seguridad, Daniel Jara. El acuerdo judicial evitó la prisión efectiva, pero lo dejó bajo reglas estrictas: no acercarse a unidades policiales, no encabezar protestas uniformadas y no hostigar a sus víctimas.
Sin embargo, lo ocurrido en Cipolletti parece rozar peligrosamente esas prohibiciones. El grito final de Muñoz, "ya te vas a acordar de mí", dirigido al gobernador, quedó registrado en video y podría ser interpretado como una amenaza, lo que pondría en riesgo su libertad condicional.
El trasfondo político es innegable. Muñoz trabaja como asesor del bloque peronista en el Concejo Deliberante de Roca y su presencia en actos de los Soria lo vincula directamente con la oposición provincial. Weretilneck lo señaló como un operador político disfrazado de protesta policial, y esa lectura refuerza la idea de que el episodio no fue espontáneo.