La investigación por el crimen de Ceferino Guerra, asesinado a balazos y luego víctima de un incendio en su vivienda del barrio Michi Michi de Cinco Saltos, tuvo un avance inesperado: la Fiscalía dejó atrás la hipótesis que había llevado a detener a tres vecinos y ahora apunta contra el hijastro de la víctima, Aarón Zúñiga, quien fue detenido y sería acusado formalmente por el homicidio entre este miércoles y jueves.
El crimen ocurrió el viernes 3 de julio, después de una jornada marcada por los festejos por el triunfo de la Selección Argentina frente a Cabo Verde. En medio de la noche, los vecinos escucharon una fuerte discusión, seguida por detonaciones de arma de fuego. Poco después, una vivienda comenzó a arder y las llamas se extendieron rápidamente por la precariedad de la construcción.
Cuando los bomberos lograron controlar el fuego encontraron el cuerpo de Guerra, de 38 años, completamente calcinado dentro de la casilla. Sin embargo, el fuego no logró borrar la principal evidencia sobre la forma en que murió: la autosia estableció que el hombre murió como consecuencia de un disparo de arma de fuego.
En las primeras horas de la investigación, todas las miradas se dirigieron hacia un conflicto que Guerra mantenía con vecinos del sector. Por ese motivo fueron detenidos un hombre de 48 años, su madre de 64 y un adolescente de 17. Los tres quedaron inicialmente vinculados al homicidio y se les formularon cargos. La hipótesis que manejaba la investigación sostenía que un grupo de personas había llegado hasta la vivienda, había efectuado disparos y que, posteriormente, se había producido el incendio.
El cambio en la teoría fiscal
Pero la investigación comenzó a cambiar cuando aparecieron nuevos testimonios y elementos que llevaron a los investigadores a mirar hacia otro lado. En particular, algunos testigos señalaron que el hijastro de Guerra y su pareja habían estado en la vivienda durante aquella tarde.
A partir de allí comenzó a reconstruirse otra historia. Las contradicciones en las que incurrió la pareja del ahora detenido también comenzaron a cobrar importancia para los investigadores y, poco a poco, la hipótesis inicial perdió fuerza.
El dato es significativo porque la primera escena del crimen había dejado una imagen difícil de reconstruir: dos personas que estaban dentro de la vivienda habían logrado escapar por la parte trasera cuando comenzó el ataque, mientras Guerra quedó atrapado en el interior. En ese momento, la Fiscalía sostenía que había sido alcanzado por los disparos y que después la casa había sido incendiada.
Además, durante las primeras diligencias se había secuestrado un revólver y un proyectil, elementos que fueron enviados a peritaje para establecer si tenían relación con el ataque. También habían intervenido efectivos policiales, Bomberos Voluntarios y personal de Criminalística para preservar la escena y buscar evidencias.
Las tres personas que habían sido involucradas inicialmente quedaron encaminadas hacia el sobreseimiento, mientras que la Fiscalía prepara una nueva acusación contra Zúñiga, que fue detenido este miércoles y quedó a disposición de la Justicia. La Fiscalía trabaja en la formulación de cargos que deberá presentar ante el juez de Garantías, donde tendrá que explicar cuáles son los elementos que permiten vincularlo con el homicidio de Guerra.