Una maniobra que terminó en una secuencia estremecedora
Una maniobra de adelantamiento bajo la lluvia terminó en un impactante vuelco sobre la Ruta 7, en el tramo que une Centenario con Neuquén. El conductor de un Ford Ka perdió el control del vehículo en el sector conocido como El Picadero y el auto dio al menos tres tumbos antes de detenerse sobre sus cuatro ruedas, al costado de la banquina.
El siniestro ocurrió alrededor de las 21:42 del martes, cuando la calzada estaba mojada y la visibilidad era reducida por la lluvia. Una cámara de seguridad registró el momento en que el vehículo sobrepasa a una Renault Kangoo y, segundos después, comienza a desviarse hasta protagonizar el espectacular vuelco.
La lluvia, el desempañador y una distracción que cambió todo
De acuerdo con la información brindada por las autoridades, el hombre, de 34 años y único ocupante del vehículo, manifestó que mientras conducía intentó activar el desempañador porque los vidrios comenzaban a empañarse debido a la lluvia. En ese instante se habría distraído y perdió el dominio del automóvil.
El Ford Ka salió de la calzada, comenzó a dar tumbos y terminó con importantes daños en el techo, el frente y uno de sus laterales. La violencia del impacto quedó reflejada en el estado en que terminó el vehículo.
El cinturón de seguridad fue decisivo
A pesar de la magnitud del vuelco, el conductor sobrevivió gracias a que llevaba colocado el cinturón de seguridad. Sufrió diversos golpes, pero permanecía consciente cuando llegaron los primeros equipos de emergencia.
Bomberos Voluntarios lo inmovilizaron en el lugar y posteriormente personal del Hospital Natalio Burd lo trasladó para una mejor atención. Durante el traslado, las autoridades indicaron que presentó un descenso de la presión arterial.
La rápida ayuda de quienes pasaban por la ruta
Los primeros en llegar fueron efectivos de la Comisaría Quinta, quienes solicitaron la presencia de Bomberos y del personal sanitario. Más tarde, agentes de Tránsito Villa Obrera realizaron las pericias correspondientes y verificaron la documentación del vehículo.
Mientras se desarrollaba el operativo, una pareja que circulaba por la Ruta 7 junto a un niño decidió detenerse para asistir al conductor y resguardar las pertenencias que habían quedado esparcidas tras los tumbos.
Finalmente, familiares del automovilista permanecieron en el lugar hasta la llegada de una grúa para retirar el Ford Ka, que quedó con serios daños producto de la violencia del vuelco. La secuencia volvió a poner el foco sobre los riesgos de realizar maniobras de sobrepaso cuando las condiciones de la ruta y la visibilidad no son las adecuadas.