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Dos balazos con una 9 milímetros: acusaron al barbero por el crimen de Laura Gutiérrez en Allen

El hombre tiene una barbería en Allen y conocía a la mujer de 35 años asesinada el domingo en el barrio Colonizadora del Sur. La Fiscalía sostiene que llegó en un Ford Fiesta Kinetic y le disparó al menos dos veces. La defensa alegó legítima defensa y el juez ordenó cuatro meses de prisión preventiva.

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Miércoles, 28 de octubre de 2026 a las 15:04

Resumen del artículo

Un barbero de Allen quedó imputado por el crimen de Laura Gutiérrez, la mujer de 35 años asesinada a balazos en el barrio Colonizadora del Sur. La Fiscalía sostiene que le disparó al menos dos veces con una pistola 9 milímetros. La defensa alegó legítima defensa y el juez dictó cuatro meses de prisión preventiva por riesgo de entorpecimiento de la investigación.

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Dos disparos con una pistola calibre 9 milímetros y una mujer que se desplomó en el patio de una casa. Así reconstruyó la Fiscalía el ataque que terminó con la vida de Laura Gutiérrez, de 35 años, el domingo 25 de octubre en Allen. Según la acusación, el hombre llegó armado al barrio Colonizadora del Sud, bajó de un Ford Fiesta Kinetic y abrió fuego contra la víctima. Uno de los proyectiles le perforó la aorta torácica y le provocó una hemorragia mortal cuando era trasladada al hospital. 

El acusado es Mauricio Samuel Castillo, un barbero que tiene su negocio en Allen. Este miércoles quedó acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de un arma de guerra, en concurso real. Durante la audiencia, la Fiscalía explicó que el caso no fue encuadrado como femicidio porque, aunque existía conocimiento previo entre ambos, no se acreditó una relación que justificara esa figura penal.

La fiscal Natalia Pascual ubicó el ataque alrededor de las 16.30, en inmediaciones de la pasarela del barrio Colonizadora del Sud. De acuerdo con la reconstrucción presentada ante el juez, la mujer estaba en el patio delantero de una vivienda, detrás del cerco perimetral, cuando el acusado habría llegado y disparado al menos dos veces. La violencia del ataque quedó reflejada en la herida que sufrió la víctima: uno de los proyectiles impactó en la aorta torácica, una lesión que desencadenó la hemorragia que terminó con su vida antes de que pudiera llegar al hospital.

Para sostener la acusación, la Fiscalía presentó actuaciones de la Comisaría 33° de Allen, testimonios y registros de cámaras de seguridad. Según expuso Pascual, hubo personas que identificaron al acusado como el autor de los disparos. Además, la Policía había recibido un aviso por disturbios en el sector a las 16.22, apenas minutos antes del crimen. Otro testimonio incorporó un dato sobre la huida: una persona arrojó un ladrillo contra el automóvil en el que escapaba el sospechoso y rompió la luneta.

Sin embargo, dos elementos centrales todavía no aparecieron: la pistola 9 milímetros que, según la acusación, se utilizó para matar a Laura y el Ford Fiesta Kinetic en el que habría llegado y escapado el atacante. El abogado defensor, Martín Espejo Castro, aseguró durante la audiencia que ambos elementos serán puestos a disposición de la investigación y sostuvo que resultan importantes para respaldar la versión de su cliente.

La defensa no discutió la formulación de cargos ni negó en esa instancia que Castillo hubiera efectuado los disparos. La estrategia fue otra: Espejo Castro sostuvo que el asesino actuó en legítima defensa frente a una agresión grupal. También cuestionó la calificación jurídica de la Fiscalía y pidió que el homicidio y la portación ilegal del arma fueran considerados en concurso ideal, en lugar del concurso real planteado por la acusación. El juez Julio Martínez Vivot, sin embargo, aceptó provisoriamente la calificación fiscal.

Castillo había sido buscado por la Policía desde el domingo y se presentó voluntariamente el martes por la mañana en la Comisaría 3° de Roca, donde quedó detenido. En la audiencia, Pascual pidió cuatro meses de prisión preventiva porque consideró que existían riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. La defensa se opuso y argumentó que ni el acusado ni personas allegadas habían contactado a los testigos durante los días en que la Policía lo buscaba.

Finalmente, el juez ordenó la prisión preventiva, aunque descartó que existiera peligro de fuga. La medida se fundamentó en el riesgo de entorpecimiento, ya que el acusado conoce a quienes declararon en su contra. Mientras la Fiscalía sostiene que llegó armado y disparó contra Laura, la defensa afirma que reaccionó ante una agresión grupal. Con el acusado detenido, el arma y el vehículo todavía sin aparecer, la investigación deberá determinar cómo se desencadenó el ataque que terminó con la vida de la mujer en Allen.

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