La muerte de un joven gendarme de 28 años dentro del Destacamento Móvil 4 de General Acha, en La Pampa, sacudió la fuerza federal y abrió una fuerte conmoción entre sus compañeros. El Juzgado Federal de Santa Rosa interviene en la investigación del hecho.
El efectivo, identificado como Alejandro David Diarte, oriundo de Formosa, fue hallado sin vida en las instalaciones del escuadrón y la Justicia ya interviene para determinar las circunstancias del dramático episodio ocurrido en el interior de la unidad.
El hallazgo generó un clima de profundo hermetismo dentro de la dependencia federal ubicada en General Acha. Según trascendió, fueron los propios integrantes de la fuerza quienes encontraron al joven gendarme dentro de las instalaciones del destacamento durante las primeras horas de la mañana del domingo. A partir de ese momento, se activó el protocolo judicial y comenzaron a trabajar peritos y autoridades vinculadas a la investigación.
Mientras tanto, el impacto emocional entre los uniformados fue inmediato. La noticia corrió rápidamente entre los efectivos del escuadrón móvil, donde muchos todavía no podían creer la muerte de uno de sus compañeros más jóvenes. El silencio, la tristeza y la tensión dominaron la jornada dentro de la unidad federal pampeana.
Además, el caso volvió a poner bajo la lupa una problemática silenciosa que golpea desde hace tiempo a las fuerzas de seguridad: el deterioro emocional y psicológico de muchos uniformados que viven lejos de sus familias y bajo una fuerte presión laboral. En este caso, Diarte era oriundo de Formosa y prestaba servicios a cientos de kilómetros de su hogar, una realidad que atraviesan miles de efectivos destinados a distintas provincias del país.
A eso se suma otro factor que en las fuerzas se comenta cada vez más puertas adentro: la complicada situación económica que atraviesan muchos integrantes federales. Los bajos salarios, las largas jornadas y el desgaste permanente terminan generando un combo explosivo que, según especialistas, afecta seriamente la salud mental de quienes cumplen funciones armadas.
Sin embargo, dentro de estructuras rígidas como las fuerzas federales, pedir ayuda psicológica todavía sigue siendo un tema tabú para muchos efectivos. El temor a quedar expuestos frente a superiores o compañeros provoca que numerosos integrantes atraviesen situaciones personales extremas en completo silencio y aislamiento.
De acuerdo con laninformación que trascendió, la Fiscalía ordenó distintas pericias para descartar otras hipótesis que rindan la criminalidad del hecho y reconstruir qué ocurrió dentro del destacamento móvil de General Acha. Aunque oficialmente no se brindaron demasiados detalles, las primeras medidas judiciales apuntan a esclarecer las horas previas al hallazgo.