Dos hombres fueron detenidos durante una tensa persecución policial en el barrio La Paz de Cipolletti después de que vecinos denunciaran disparos en plena madrugada. Los sospechosos escapaban con dos pistolas automáticas cargadas, ambas con la numeración limada y una importante cantidad de proyectiles listos para ser utilizados. El operativo terminó dentro de un departamento al que ingresaron por la fuerza mientras intentaban esconderse de la Policía.
Todo comenzó cerca de la 1:30 de ayer, cuando una vecina llamó desesperada a la Comisaría 32° para alertar sobre disparos cerca del tanque de agua del barrio. Casi al mismo tiempo, otro vecino reforzó el aviso mediante un llamado al 911 RN Emergencias. La secuencia ya anticipaba una madrugada caliente en uno de los sectores más conflictivos de Cipolletti.
Sin perder tiempo, los uniformados llegaron hasta la zona de las escaleras de la Entrada 9. Allí, en medio del silencio cortado por los gritos, escucharon a una mujer pedir a los alaridos "que no vayan". Fue entonces cuando aparecieron los dos sospechosos armados. Ambos llevaban armas de fuego en sus manos y, apenas advirtieron la presencia de los efectivos, salieron corriendo para escapar por los pasillos internos del complejo habitacional.
La persecución fue corta, pero extremadamente tensa. Los policías no los perdieron de vista ni un segundo mientras los hombres corrían hacia la Entrada 7 y subían hasta el tercer piso. En su desesperación por esconderse, irrumpieron violentamente en el departamento “A”, empujando a la joven que vive allí y forzando la puerta para ingresar. La escena generó todavía más nerviosismo entre los vecinos, que observaban el movimiento desde ventanas y pasillos.
Sin embargo, el intento de fuga terminó apenas unos segundos después. La propietaria de la vivienda autorizó el ingreso policial y los efectivos avanzaron por un pasillo interno hasta llegar a una habitación ubicada al fondo del departamento. Allí quedaron acorralados Dos hombres de 33 y 18 años. Ambos fueron reducidos y detenidos en el lugar.
Lo más alarmante apareció durante el trabajo del Gabinete de Criminalística. Uno de los detenidos llevaba una pistola Colt calibre 11.25 con la numeración completamente limada y seis cartuchos en el cargador. El otro portaba una Bersa Thunder calibre 22, también con el número borrado, y diez proyectiles listos para disparar. Es decir, las dos armas estaban preparadas para ser usadas y, además, imposibilitaban una rápida identificación de procedencia por parte de los investigadores.
Ese detalle no pasó inadvertido para los investigadores. En el mundo del delito, las armas con numeración limada suelen estar asociadas a hechos graves, porque borrar la identificación permite ocultar su origen y complicar cualquier rastreo judicial. Y si a eso se suma la cantidad de municiones que tenían encima los sospechosos, el cuadro se vuelve todavía más inquietante para los vecinos del barrio.
Finalmente, el fiscal de turno, Diego Vázquez, ordenó la detención de ambos hombres y el secuestro inmediato de las armas y las municiones. Ahora quedaron imputados en una causa por tenencia ilegal de arma de fuego, mientras la Justicia intenta determinar si las pistolas fueron utilizadas en otros episodios violentos ocurridos en Cipolletti o la región.