Una situación ocurrida en el baño de una estación de servicio YPF de Centenario provocó la intervención de vecinos, playeros y efectivos de la Policía. Un hombre ingresó al sanitario y encontró a un joven de unos 26 años, sentado en un inodoro junto a su hija de 4 años, mientras fumaba con un elemento tipo pipa.
El episodio ocurrió el miércoles 9, después de las 17:45, en la estación ubicada sobre calle Expedicionarios del Desierto, en inmediaciones de la primera rotonda. El hombre que ingresó al baño advirtió la situación y dio la alerta.
A partir de ese momento se produjo un revuelo en el lugar. El joven se subió los pantalones, tomó a la niña e intentó retirarse del lugar hacia la calle Paraguay, pero vecinos y playeros lograron rodearlo hasta que llegó la Policía.
El aviso de un vecino activó la intervención policial
El comisario Gustavo Pizzarro, subdirector de la Dirección de Seguridad Confluencia, contó en “La mañana es de la primera”, por AM550, con la conducción de Pancho Casado, cómo se produjo la intervención.
“Un vecino le avisó a la Policía y fueron al lugar”, dijo el uniformado.
Efectivos de la Comisaría Quinta de Centenario llegaron al lugar y procedieron a demorar al hombre, que posteriormente fue trasladado a la dependencia policial.
La intervención permitió contener la situación mientras comenzaban a desarrollarse las actuaciones correspondientes para determinar qué había ocurrido.
La Fiscalía descartó que se tratara de un abuso sexual
Por las características de la situación denunciada, en forma inicial intervino la Fiscalía de Violencia contra las Mujeres, Diversidades y Delitos Sexuales.
Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal informó que, a partir de la información reunida, se determinó que no se trataba de un caso de abuso sexual.
Por ese motivo, se requirió la intervención de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, con el objetivo de resguardar los derechos de la niña.
La aclaración de la Fiscalía resulta fundamental: la escena generó una investigación y una intervención inmediata, pero el Ministerio Público Fiscal determinó que no correspondía encuadrarla como un abuso sexual.
Como medida de protección, además, el fiscal del caso, Manuel Islas, estableció la prohibición de acercamiento del hombre hacia la niña, debido a que forma parte de su entorno familiar.
Pizzarro habló de la bronca que genera una situación así
Durante la entrevista con Pancho Casado en AM550, Pizzarro evitó emitir una valoración sobre el caso y remarcó que corresponde a la Justicia determinar qué ocurrió.
El comisario reconoció, de todos modos, el impacto personal que producen este tipo de situaciones.
“Estas son las cosas que por ahí a uno lo sacan, yo tengo que entender que tiene que trabajar la justicia, y que por más que me moleste y me dé mucha bronca, tengo que ser profesional porque llevo muchos años trabajando en la institución”, explicó.
Pizzarro también resumió lo que le generó conocer el episodio con dos palabras:
“Dolor y mucha rabia”.
Y volvió a remarcar que la investigación debe quedar en manos de la Justicia:
“Estas situaciones son indignantes y producen mucha rabia, pero las tiene que resolver la Justicia”, concluyó.
Gerez explicó por qué estos casos conmueven especialmente
El fiscal general de Neuquén, José Ignacio Gerez, también habló sobre el episodio en “La mañana es de la primera”, con Pancho Casado por AM550.
Gerez se refirió al impacto que generan las investigaciones en las que aparecen involucrados chicos o personas en situación de vulnerabilidad y explicó cómo esa dimensión humana también atraviesa a quienes trabajan en el sistema judicial.
“Uno cuando es fiscal nunca termina de despojarse de su función desde sus tareas como padre, y eso por ahí le da contenido humano a lo que uno hace”, argumentó.
El fiscal general sostuvo además que se trata de situaciones que requieren una respuesta firme cuando se comprueba la existencia de un delito.
“Son los delitos más graves, cuando hay chicos o personas en condición de vulnerabilidad. Uno tiene que ser implacable con esa persona por los actos que comete”, generalizó.
Mientras avanzan las actuaciones, se dispuso el relevamiento de las cámaras de seguridad de la estación de servicio y el secuestro de un elemento similar a una pipa que estaba en poder del hombre.
La identidad de la niña y cualquier otro dato que pueda permitir individualizarla quedan bajo reserva para preservar sus derechos.