La violencia volvió a irrumpir donde debería reinar el respeto. Una madre golpeó a la vicedirectora de una escuela primaria de Cipolletti en un episodio que sacudió a toda la comunidad educativa.
La agresión de una madre a una autoridad de la Escuela 19 de Cipolletti
El hecho ocurrió dentro de la Escuela 19, en horario escolar, y derivó en una causa penal por lesiones leves y amenazas simples. Además, la Justicia dispuso restricciones para evitar nuevos incidentes y ordenó custodia policial preventiva en determinados horarios.
Según la acusación presentada por la fiscal Alejandra Altamira, todo ocurrió el pasado jueves 18 de junio en la Escuela del barrio Villarino. La mujer llegó al establecimiento en calidad de madre de una alumna y exigió ser atendida por la autoridad escolar. Sin embargo, lo que comenzó como un reclamo terminó convirtiéndose en una escena de extrema tensión.
La mujer comenzó a increpar a los gritos a la vicedirectora. La situación fue escalando y, cuando la docente intentó poner fin a la discusión y propuso continuar la conversación en otro momento, la agresividad no cesó. Por el contrario, la acusada le pegó una cachetada en el rostro.
La agresión física dejó lesiones que fueron certificadas posteriormente por un médico del hospital cipoleño. Pero el episodio no terminó allí. Según la denuncia, mientras abandonaba la escuela, la mujer continuó lanzando expresiones intimidatorias y amenazas dirigidas a la docente, generando temor por su integridad personal.
Qué se decidió en la audiencia de formulación de cargos
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscalía solicitó una serie de medidas de protección para resguardar a la víctima. Entre ellas, una prohibición de acercamiento a menos de cien metros y la prohibición absoluta de mantener contacto por cualquier medio.
Asimismo, se requirió a la Comisaría 24° la implementación de una consigna policial durante los horarios de ingreso y salida de los estudiantes, una medida que refleja la preocupación existente por evitar nuevos episodios de violencia.
Por su parte, los abogados querellantes remarcaron que los trabajadores de la educación suelen quedar expuestos a conflictos sociales que exceden sus funciones y sostuvieron que las docentes necesitan protección frente a este tipo de situaciones. En tanto, la defensa particular de la mujer señaló que, a su criterio, no se trató de un hecho grave, aunque no cuestionó la formulación de cargos realizada por el Ministerio Público Fiscal (MPF).
Finalmente, la jueza de Garantías dio por formulados los cargos, habilitó una investigación penal y mantuvo las medidas cautelares solicitadas por la fiscalía. Antes de cerrar la audiencia, dejó una reflexión que resonó entre todos los presentes: advirtió sobre los daños colaterales que generan estos conflictos y llamó a pensar en el ejemplo que los adultos transmiten a los niños cuando eligen la violencia como forma de resolver sus diferencias.