Un hombre fue imputado por el delito de grooming tras enviar mensajes y audios de contenido sexual a una adolescente de 12 años a través de WhatsApp entre julio y agosto de 2025. La causa se inició a partir de una denuncia y avanzó con peritajes sobre los teléfonos involucrados y un allanamiento en Cipolletti, mientras la Fiscalía sostiene que el acusado sabía que estaba contactando a una menor de edad.
Según la acusación presentada por la fiscal adjunta Daniela Espinoza Sagredo en el Foro Penal de General Roca, los contactos se produjeron cuando el hombre trabajaba en una fiambrería de Fernández Oro. Posteriormente, cerró el comercio y se trasladó a Cipolletti. La Fiscalía encuadró los hechos como acoso sexual infantil en carácter de autor.
Pero uno de los elementos que más peso tiene en el expediente está en los celulares. La Oficina de Investigación en Telecomunicaciones realizó un análisis técnico de los dispositivos del imputado y de la adolescente y logró recuperar más de mil páginas de registros, además de conversaciones y archivos de audio que fueron incorporados como evidencia.
A esa prueba digital se sumó el allanamiento realizado en la vivienda del acusado en Cipolletti y un informe de la Oficina de Atención a la Víctima. Con todo ese material, la Fiscalía busca reconstruir el vínculo y determinar el alcance de los contactos que el hombre habría mantenido con la adolescente. Durante la audiencia, el defensor Pablo Barrionuevo no cuestionó la formulación de cargos, aunque anticipó que discutirá la interpretación que la Fiscalía realiza. El acusado, en tanto, decidió no declarar.
Finalmente, el juez de Garantías Gustavo Quelín dio por iniciada la etapa de investigación penal preparatoria y estableció un plazo de cuatro meses para que la Fiscalía avance con las medidas pendientes. La formulación de cargos no implica una condena y la responsabilidad del acusado deberá determinarse durante el proceso.