Un violento asalto sufrido por una pareja de jubilados en Córdoba tuvo un giro inesperado un mes después del hecho: la investigación judicial determinó que una mujer del entorno familiar habría sido quien aportó a los delincuentes información sobre los ahorros que las víctimas tenían en su vivienda.
El robo ocurrió el 24 de julio, cuando dos delincuentes ingresaron a la casa de Carlos y Victoria, ubicada sobre la calle Olleros al 2900, y los sorprendieron dentro del domicilio. Durante el asalto, la pareja fue golpeada y amenazada con ser apuñalada. Los delincuentes permanecieron varios minutos en la vivienda y finalmente escaparon con dinero en distintas monedas: dólares, euros y pesos.La causa quedó en manos del fiscal Horacio Vázquez, quien logró detener inicialmente a dos sospechosos luego de analizar las cámaras de seguridad y avanzar con las primeras medidas de investigación. Sin embargo, con el paso de las semanas apareció un elemento que modificó el rumbo de la investigación.
Según la información incorporada a la causa y difundida por medios cordobeses, la persona que habría aportado información sobre la situación económica del matrimonio sería Analía Palacios, de 44 años, quien permanece detenida. Palacios es la madre de la novia de uno de los tres hijos de la pareja. De acuerdo con la investigación, habría conocido durante una reunión familiar que Carlos y Victoria tenían dinero ahorrado en su vivienda porque planeaban realizar un viaje.
Ese dato, según la hipótesis que analiza la Justicia, habría llegado posteriormente a los autores del robo y habría permitido planificar el asalto. La revelación generó un nuevo impacto para las víctimas, que además de haber sufrido la violencia del robo descubrieron que la información que habría posibilitado el ataque podía haber surgido de una persona vinculada a su propio entorno familiar.
La investigación todavía continúa
La detención de Palacios no significa que la causa esté cerrada. La Fiscalía continúa reuniendo elementos para establecer con precisión cómo se produjo el contacto entre quienes conocían la existencia de los ahorros y los responsables del asalto.
Además, uno de los sospechosos permanece prófugo, por lo que los investigadores mantienen distintas medidas destinadas a localizarlo y determinar cuál fue su participación en el hecho. Los investigadores también buscan reunir nuevas pruebas que permitan reconstruir la planificación del robo y establecer el grado de responsabilidad de cada una de las personas involucradas.
Para Carlos y Victoria, el episodio dejó una doble marca. Primero fue el miedo y la violencia sufrida dentro de su propia casa. Ahora, la investigación les reveló que el dato sobre sus ahorros habría surgido de una persona que formaba parte de su círculo familiar.
Mientras la Justicia intenta determinar cómo se organizó el asalto y quiénes participaron de cada etapa, la causa continúa abierta y con un prófugo todavía por localizar.