Entre la bronca, el dolor y la preocupación, Sergio Lapegüe relató con visible angustia el violento asalto que sufrió su madre de 90 años en su casa de Lomas de Zamora, mientras él se encontraba a pocas cuadras sin saber lo que ocurría puertas adentro.
Según explicó el periodista, los delincuentes lograron ingresar al domicilio y permanecieron cerca de una hora en el interior, en lo que fue un momento de terror. En ese lapso redujeron a las dos cuidadoras que acompañan a su mamá, quien padece Alzheimer y se moviliza en silla de ruedas, y comenzaron a exigir dinero con insistencia.
“Mi mamá tiene Alzheimer. Está cuidada por dos cuidadoras… Yo había terminado mi programa… Te puedo asegurar que pasé por la puerta y en ese momento estaban los delincuentes adentro, yo sin saberlo”, contó Sergio Lapegüe al reconstruir el momento que más lo impactó cuando se enteró todo lo que sufrió su madre y sus cuidadoras en ese momento.
La alarma llegó minutos más tarde, a través de un llamado familiar. “Me llama mi sobrina, me dice: ‘Robaron a la abuela’, y salgo corriendo”, recordó. Cuando arribó a la vivienda, la escena era de tensión. “Empujo la puerta de madera… y había gritos”, describió sobre el instante en que entendió la gravedad de la situación.
Durante el asalto, los ladrones insistían en la existencia de una supuesta caja fuerte y reclamaban efectivo. “¿Dónde está la plata? ¿Dónde está la caja fuerte?”, repetían mientras revisaban el interior de la casa. Además del dinero, se llevaron objetos personales con fuerte carga emocional.
Entre las pérdidas, hubo una que golpeó especialmente a la familia. “Le robaron la alianza que tenía de mi papá”, expresó Sergio Lapegüe con dolor, al referirse a una joya que su madre conservaba desde hacía años como recuerdo.
El periodista también recordó que no es la primera vez que atraviesan una situación de extrema violencia. “La quemaron con una plancha, torturándola, pidiéndole la plata y diciéndole: ‘Yo a vos, vieja, te mato y me voy en libertad’”, reveló al mencionar un episodio anterior que dejó marcas profundas.
Conmovido y masticando bronca, Sergio Lapegüe vinculó lo ocurrido con el debate actual sobre inseguridad y responsabilidad penal. Sin abandonar la tristeza por lo vivido, dejó en claro que la experiencia reavivó preguntas sobre cómo prevenir hechos similares, mientras su madre se recupera del susto en el entorno familiar.