Salió a buscarlos y terminó frente a una escena imposible de olvidar
La conmoción por el hallazgo de dos caballos descuartizados en una chacra de Ferri sumó este viernes un nuevo capítulo. Betty Gallardo, la dueña de Peteco y Anabella, habló tras encontrar los restos de sus animales y relató el recorrido que hizo desde que recibió el aviso de que habían desaparecido hasta el momento en que confirmó el peor desenlace.
La mujer explicó que todo comenzó cuando el cuidador de los caballos fue a alimentarlos y descubrió que ya no estaban en el lugar donde permanecían habitualmente.
"Ayer a la mañana me avisaron que el chico que los cuida no los encontraba cuando le fue a dar la comida. Yo enseguida me fui para allá y pasé a la comisaría", recordó.
Con policías de Ferri y vecinos iniciaron la búsqueda. Uno de los hombres siguió los rastros a caballo y luego continuó caminando entre chacras hasta encontrar el lugar donde habían sido faenados.
"Encontraron el rastro y eso nos llevó a los restos que dejaron. Le cortaron la cabeza, las patas, lo vaciaron y se llevaron la carne con cuero y todo", contó.
Según relató, cuando llegó al lugar la carne todavía conservaba temperatura.
"Cuando lo encontré la carne estaba tibia, o sea fue en la mañana", afirmó.
El reclamo por la respuesta que esperaba
Además del impacto por la muerte de los animales, Betty manifestó su malestar por cómo se desarrolló la intervención tras la denuncia.
Explicó que durante la mañana reunió información aportada por personas que conocen el trabajo de la fundación protectora de animales con la que colabora y que decidió acercarla a las autoridades.
"Hay gente que nos escribió y nos dio datos certeros", aseguró.
Sin embargo, sostuvo que la denuncia formal recién fue tomada durante la tarde y que, según le informaron, ya no era posible avanzar ese mismo día.
"Yo ayer llamé a Fiscalía, fui a la comisaría. Hablé a las 9 de la mañana y me tomaron la denuncia a la tarde. Me dijeron que ya no se podía hacer nada porque ya no había luz solar", relató.
Luego agregó una frase que resume su principal cuestionamiento:
"Estas cosas se investigan enseguida", reclamó.
Peteco, el caballo que había rescatado cuando apenas tenía días de vida
Al recordar a Peteco, la mujer apenas pudo continuar hablando.
Contó que el caballo llegó a su vida cuando era un potrillo de apenas unos días, luego de haber sido atacado por perros en Barda del Medio.
"Lo levanté, lo saqué a upa de la casa", recordó.
Explicó que el animal había sido envuelto con cueros y yuyos para intentar aliviar sus heridas y que el veterinario le dijo que tenía apenas entre seis días y una semana de vida.
Desde entonces decidió criarlo como si fuera un integrante más de la familia.
"Desde ese momento yo lo crie, adentro de mi casa lo tuve", contó.
Con el paso del tiempo resolvió llevarlo a una chacra para que pudiera vivir con más espacio.
"Si lo llevé a una chacra fue para que esté más libre, es un caballo", explicó.
"No le deseo a nadie que le hagan esto"
En medio de la entrevista, Betty volvió a quebrarse cuando intentó hablar de Peteco.
"Lamentablemente le tocó a mi caballito. De él no puedo hablar", dijo antes de interrumpir su relato, quebrada por la angustia.
Luego cerró con una reflexión que resume el impacto que dejó el caso.
"La persona que hizo eso no sabía que se estaba llevando a Peteco. No le deseo a nadie que le hagan esto", sentenció.
Mientras la investigación continúa, el caso sigue generando una fuerte repercusión entre vecinos de Cipolletti, que reclaman avances para identificar a los responsables del hecho.