Después de más de seis meses de investigación, la justicia neuquina imputó al encargado de mantenimiento del establecimiento Orden Salesiana, al que pertenece el Colegio Ceferino Namuncurá de Junín de los Andes, por la muerte de un niño tras un accidente con un arco de fútbol.
El 4 de enero de este año, un arco de fútbol se desplomó sobre el pecho de Joaquín Gatto, de 12 años, quien falleció dos días después a causa de las graves lesiones sufridas.
El fiscal jefe Gastón Ávila y la asistente letrada Lucila Maggiora formularon cargos contra H.F.C., director del establecimiento, por homicidio culposo. Según la fiscalía, el sujeto incumplió los deberes de cuidado correspondientes respecto de los arcos de fútbol instalados en el predio.
De acuerdo con la teoría del caso del Ministerio Público Fiscal, el accidente ocurrió alrededor de las 11:30 del 4 de enero en la zona conocida como “planta de campamento”, donde se alojaba un grupo de exploradores del Colegio Don Bosco de Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires. Joaquín se encontraba jugando sobre uno de los arcos cuando este cedió y cayó sobre su pecho.
El arco pesaba 160 kilos
La fiscalía señaló que el arco no estaba correctamente fijado al suelo: ni estaqueado ni cementado, y presentaba un desnivel que hacía que parte de la estructura quedara suspendida. La estructura medía 7,40 metros de largo por 2,40 metros de alto y pesaba aproximadamente 160 kilogramos.
Como consecuencia del impacto, el niño sufrió lesiones graves y falleció el 6 de enero de 2026.
La audiencia se realizó este martes, y el juez de garantías Maximiliano Bagnat dio por formulados los cargos según lo solicitado por la fiscalía, fijando un plazo de tres meses para concluir la investigación.