La investigación por la muerte de una nena de 6 años y un joven de 22 en una camioneta incendiada en Colonia Fátima, Cervantes, suma datos que abren nuevos interrogantes. El padre de la pequeña, único sobreviviente, permanece internado en terapia intensiva con el 70% del cuerpo quemado, mientras un testigo aseguró haber escuchado una explosión durante la madrugada y encontró la Renault Oroch envuelta en llamas. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial de Roca, donde se realizarán las autopsias para determinar las causas de las muertes.
El episodio ocurrió alrededor de las 4.30 de este miércoles, en una chacra ubicada a unos 400 metros de la Ruta Nacional 22. Según el relato de un vecino, un estruendo lo despertó durante la madrugada. Cuando salió para ver qué pasaba, se encontró con una escena desesperante: la camioneta ardía y sus ocupantes estaban en medio del fuego. El testigo habría intentado auxiliar a quienes se encontraban dentro del vehículo.
En esa situación, el hombre logró ayudar al conductor, que permanecía en el asiento del volante y sufrió graves quemaduras. Sin embargo, no pudo rescatar a los otros dos ocupantes. En el asiento del acompañante estaba Santos Morales Janco, de 22 años, quien también vivía en la chacra, mientras que en la parte trasera viajaba la hija del conductor, una nena de apellido Fernández, de apenas 6 años. Ambos murieron antes de que los bomberos consiguieran extinguir las llamas.
La gravedad de las heridas del padre agrega un elemento decisivo a la investigación. El hombre, identificado como Rosario Fernández Cayo, de 30 años, permanece internado en estado crítico, con quemaduras en el 70% del cuerpo. Su evolución será determinante para conocer si podrá aportar su versión sobre lo ocurrido, aunque por ahora los investigadores deben apoyarse en el testimonio del vecino, las pericias y los demás elementos reunidos en el lugar.
¿Cómo comenzó el fuego?
Los investigadores buscan reconstruir qué pasó durante los primeros minutos del incendio y cuál fue la secuencia de movimientos de los ocupantes. En las primeras informaciones sobre el caso surgieron dudas acerca de la conducta del conductor cuando comenzaron las llamas. El nuevo relato del testigo aporta detalles sobre el rescate, aunque todavía será necesario precisar cómo salió el hombre de la camioneta y qué ocurrió antes de que fuera encontrado con quemaduras.
A esas preguntas se suma el hallazgo de botellas de bebidas alcohólicas dentro de la Renault Oroch, un dato que podría ser analizado en el marco de las pericias. La presencia de esos envases, por sí sola, no demuestra que el conductor hubiera consumido alcohol ni permite establecer una relación con el incendio. Para avanzar en esa línea será necesaria evidencia objetiva. También resta reconstruir qué ocurrió durante las horas previas: el padre había salido de su domicilio alrededor de las 22 del martes junto con su hija rumbo a la farmacia, varias horas antes de que se reportara el fuego.
Mientras tanto, la Fiscalía de turno, la Policía y Criminalística trabajan para determinar cómo comenzó el incendio y qué circunstancias rodearon las dos muertes. Peritos bomberos de la Policía de Río Negro serán los encargados de revisar los restos de la camioneta y así confirmar las causas del incendio. También si es cierto que existió una explosión previa al fuego. Fuentes ligadas a la investigación se animaron a suponer que podría haber sido una falla eléctrica las causas de las llamas.
Las autopsias que se realizarán en la morgue judicial de Roca serán una medida central para establecer las causas de los fallecimientos. El examen de la camioneta y el análisis de los testimonios deberán completar el rompecabezas de una madrugada trágica, marcada por dos muertes y por preguntas que todavía no tienen respuesta.