Gracias al olfato infalible y pericia de Emily, una de las perras detectoras, la Policía de la Provincia del Neuquén logró el secuestro de droga en un allanamiento realizado en el barrio Z1 de esta capital. Además se procedió a la imputación de un joven.
En el marco de tareas preventivas vinculadas a la Ley Nacional N° 23.737 (Régimen Penal Estupefaciente), personal de la División Preventiva y Canes de la Policía de la Provincia del Neuquén llevó adelante un operativo en el barrio Z1 de Neuquén capital. El allanamiento se realizó este martes cerca de las 13 en la intersección de las calles Néstor Barros y Guillermo Omar Tévez.
Una vez en el lugar, los efectivos policiales procedieron a identificar a un hombre de 33 años. Durante el control, le dieron intervención a la perra detectora de drogas Emily, quien indicó la presencia de sustancias prohibidas.
Tras la requisa, la Policía secuestró 1,29 gramos de cogollos de marihuana que el sospechoso llevaba entre sus pertenencias. Finalmente, la Justicia notificó al individuo de su imputación en el marco de la citada Ley de Estupefacientes.
Casi cinco años al servicio de la Policía
Emily lleva casi cinco años en la División Antinarcóticos de la Policía de la Provincia del Neuquén. Desde sus comienzos, la perra ha estado al cuidado de Pedro Neculhueque, el efectivo responsable de su entrenamiento e instrucción.
“Para la perra se trata de un juego, y cuando llega el momento se enfoca en buscar su juguete”, había comentado Neculhueque a Mejor Informado en noviembre de 2024. Y es justamente ese juguete impregnado de una sustancia lo que permite que la perra detecte la droga y que eso no tenga efectos nocivos sobre ella.