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Jueves 02 de Abril, Neuquén, Argentina
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Una médica trucha en la Justicia: trabajó en Neuquén, Roca y Regina con un título falsificado

La falsa médica denunciada por el ministro de Salud de Río Negro había iniciado su recorrido en Neuquén antes de infiltrarse en hospitales y clínicas de Roca y Regina, donde incluso trabajó en terapia intensiva. 

Jueves, 02 de abril de 2026 a las 18:03
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La denuncia contra una médica trucha sacude al sistema sanitario de la región: el ministro de Salud de Río Negro, Demetrio Thalasselis, confirmó que una mujer de 42 años ejerció durante años sin título válido, pero el dato que ahora enciende todas las alarmas es que su recorrido comenzó en Neuquén, antes de desembarcar en hospitales y clínicas de Roca y Villa Regina, donde incluso trabajó en áreas críticas. 

Según la información que comenzó a reconstruirse en las últimas horas, el paso de la mujer por el sistema de salud no arrancó en Río Negro, sino del otro lado del puente. Allí tuvo un primer vínculo con un servicio de emergencias en Neuquén, una experiencia que, lejos de quedar aislada, fue la puerta de entrada para construir una carrera basada en documentación que hoy está bajo sospecha.

Sin embargo, el verdadero salto lo dio en 2020, en plena pandemia. En ese contexto de urgencia extrema, con guardias desbordadas y falta de personal, la médica trucha logró ingresar al hospital Francisco López Lima de General Roca como profesional. Nadie advirtió, o nadie quiso advertir, que detrás de ese currículum podía esconderse una bomba de tiempo.

Con el correr de los meses, y ya instalada en el sistema, la mujer dio un paso más. Pasó del ámbito público al privado y comenzó a trabajar en la Clínica Roca, donde se desempeñó durante al menos cuatro años. Pero no se trataba de un rol menor: hacía guardias y, según trascendió, también cumplía funciones como terapista, es decir, en uno de los sectores más sensibles de cualquier centro de salud.

Lejos de detenerse ahí, su recorrido siguió sumando lugares. También prestó servicios en la Terapia Intensiva del Sanatorio Juan XXIII y en una clínica de Villa Regina. Es decir, durante años se movió con total normalidad por distintos centros asistenciales de la región, acumulando experiencia, pacientes y responsabilidades, sin que su título fuera puesto seriamente en duda.

El paso en falso que la dejó expuesta

Pero todo empezó a desmoronarse cuando intentó dar un paso más en su carrera. Quiso especializarse como terapista y rindió exámenes que no logró aprobar. Ese fue el primer indicio concreto de que algo no cerraba. Aun así, el episodio más llamativo llegó después: apareció con un certificado de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, asegurando que lo había obtenido rindiendo de manera libre. Esa explicación, lejos de disipar dudas, encendió todas las alarmas.

A partir de ese momento, colegas y autoridades comenzaron a mirar con lupa su trayectoria. Y lo que encontraron fue aún más grave. Aunque es de nacionalidad argentina, el título que había presentado, supuestamente emitido por la Universidad de Los Andes, en Venezuela, no tiene respaldo real. Desde esa casa de estudios fueron contundentes: la numeración del diploma no coincide con los registros oficiales y no existe constancia de que haya egresado como médica.

Con ese dato en la mano, el Ministerio de Salud avanzó sin vueltas. Se le dio de baja a la matrícula en marzo y se inició un sumario administrativo. También se hizo una presentación en que ya está en poder del Ministerio Público. Si se confirma que la documentación es apócrifa, la mujer podría enfrentar cargos penales por ejercicio ilegal de la medicina y falsificación de documentos. 

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