Un motín dentro de la Comisaría 3ª de Neuquén encendió la alarma en la noche del barrio Progreso. Dos internos iniciaron disturbios, provocaron incendios y bloquearon accesos en una secuencia que obligó a desplegar un operativo para recuperar el control del lugar.
El episodio terminó sin heridos, tanto entre los detenidos como en el personal policial.
Cómo empezó todo
El hecho ocurrió cerca de las 23:30, cuando dos internos pidieron elementos de higiene personal fuera del horario permitido. Ante la negativa, la situación escaló rápidamente.
La violencia se concentró en el interior de la dependencia, donde los detenidos arrancaron una puerta y la utilizaron para trabar el ingreso principal.
Fuego, encierro y tensión
Con focos de incendio activos dentro de las celdas y los accesos bloqueados, el escenario se volvió crítico. La intervención del Cuerpo de Bomberos fue clave para sofocar las llamas, mientras personal policial trabajó para retomar el control del sector.
El procedimiento se extendió hasta lograr normalizar la situación, sin que el conflicto se trasladara fuera del edificio.
Una comisaría al límite
La dependencia tenía al momento del hecho 16 internos, por encima de su capacidad ideal de 14. En otras ocasiones llegó a alojar hasta 19 o 20 personas.
Del total actual, diez están a la espera de resolución judicial y seis ya cuentan con condena firme.
Traslados y reparación de daños
Los dos internos señalados como iniciadores del motín fueron trasladados a otras dependencias. La comisaría, en tanto, comenzó con la reparación de los daños ocasionados en puertas y sectores internos.
El dato que marca la diferencia
A pesar del nivel de violencia, el episodio no dejó lesionados, ni internos ni personal policial. Algo que las autoridades consideraron "meritorio”.
No es la primera vez que se registran incidentes en esa dependencia, aunque desde la conducción policial señalaron que no habían enfrentado un episodio de esta intensidad.
El operativo permitió contener una situación que, por momentos, avanzó con fuego y destrucción dentro de un espacio cerrado. La rápida intervención evitó que el escenario fuera otro.