La residente en anestesiología Chantal “Tati” Leclercq fue imputada en la causa que investiga la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, en un expediente atravesado por el uso de fármacos de uso quirúrgico.
La medida se adoptó luego de que los investigadores confirmaran que la médica estuvo en el departamento de la víctima momentos posteriores al fallecimiento, lo que abrió sospechas sobre una posible alteración de pruebas.
En ese marco, este miércoles se realizó un allanamiento en una propiedad vinculada a Leclercq en el country Santa Bárbara, donde se secuestraron un celular iPhone y una tablet, dispositivos que serán sometidos a peritajes.
La causa también involucra a Delfina Lanusse y al anestesiólogo Hernán Boveri, señalados como principales implicados en la investigación por el presunto uso y circulación de sustancias como propofol y fentanilo.
Si bien aún no se detalló formalmente el alcance de la imputación, fuentes del caso indicaron que Leclercq mantenía contacto previo con Zalazar, incluso días antes de su muerte, lo que refuerza su relevancia dentro del expediente.